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Se podían ver dos sombras moverse a toda velocidad por entre el bosque.
Ellas eran las sirvientes de Shalltear y sus concubinas, las Novias Vampiro.
Avanzaban a través de un estrecho camino infestado de filosas ramas. Aun así, en sus vestidos no se veía ni un solo rasguño o mancha. Incluso aunque llevaban zapatos de tacón alto, las dos vampiros se movían con una velocidad sobrenatural.
La que iba al frente cargaba con cuidado a Shalltear, mientras la que iba detrás llevaba algo que parecía un leño seco.
Su posición actual no estaba lejos del lugar donde se habían separado de Sebas Tian. Aunque no tenían forma de medir la distancia que faltaba para llegar a su destino, sabían que todavía faltaba bastante.
De pronto se oyó un fuerte sonido metálico y la vampiro al frente se detuvo.
Ya que el camino era tan estrecho, la que venía detrás no tuvo otra alternativa que detenerse también.
“Por qué te detuviste de pronto?”
En el momento en que iba a responder a la voz detrás de ella, la fría mirada de su ama, a la que llevaba en sus brazos, provocó que su cuerpo temblara de miedo.
La sensación de peligro que sentía recorriendo su espalda se debía a que ella sabía que su ama no era ni bondadosa ni indulgente.
Su ama, Shalltear, que estaba ahora en sus brazos como una princesa, movió los pies con molestia.
Entendiendo lo que significaba, la vampiro bajó los brazos.
Shalltear saltó como un pájaro volando fuera de su jaula. Luego de una pequeña pausa en el aire, el delicado par de piernas en tacones altos aterrizó en el suelo. Su vestido la siguió y fluyó gentilmente sobre sus piernas, cubriéndolas.
Shalltear acarició su largo cabello plateado con irritación, e inclinó la cabeza a un lado.
Bajo su fría mirada, la vampiro no pudo evitar tragar saliva.
“Cuál es el problema?”
La razón por la que Shalltear no corría ella misma era porque era molesto, y porque no quería ensuciar sus zapatos. También había otra razón, pero ninguno de los presentes siquiera pensaría en ello, y mucho menos lo diría en voz alta. Incluso en Nazarick, habían solo unos cuantos que se atreverían a hablar de ello en su presencia.
Como su sirvienta, la vampiro actuaba como sus pies, y tenía prohibido detenerse a menos que la misma Shalltear se lo ordenara. Los pies que no obedecían a su dueño eran inútiles.
Dependiendo en la razón que le diera, ella podría recibir un castigo severo.
No, sería un alivio si sólo fuera eso. La vampiro podía sentir las ganas de matar en la pregunta de su ama.
Sin contar a los que habían sido creados directamente por los Seres Supremos de la Gran Tumba Subterránea de Nazarick, el poder de decidir sobre la vida y la muerte de los otros sirvientes estaba en manos de los Guardianes de Piso y de los Guardianes de Área. Aumentar la molestia de Shalltear pasado este punto significaría su muerte segura.
Dándose cuenta de que sus siguientes palabras podrían ser las últimas, la vampiro lentamente abrió la boca para rogar perdón:
“Por favor perdóneme. Pisé una trampa de osos.”
Shalltear movió su mirada hacia el pie de la vampiro y vio que en verdad su tobillo estaba atrapado en una trampa reforzada de acero.
En lugar de ser contra humanos, la trampa estaba hecha para animales salvajes como osos. Si un humano fuera a quedar atrapado en ella, incluso si llevara armadura, la trampa hubiera fracturado sus huesos. Sin embargo, un vampiro era completamente diferente a un humano normal en cualquier aspecto.
Aunque la trampa estaba firmemente anclada en su tobillo, en lugar de una fractura, la vampiro parecía no sentir ni siquiera dolor. En realidad, ni siquiera parecía considerarlo una herida.
Las defensas naturales de los vampiros les permitían ignorar la mayoría de los ataques físicos convencionales. Para superar esto, uno debía usar un arma mágica forjada con plata o metales similares. De más estaba decirlo, una trampa ordinaria para osos no sería capaz de infringirle ningún daño a un vampiro, mucho menos dejar alguna herida. Ni bien la trampa fuera retirada, los agujeros en la piel dejados por los dientes de la trampa se curarían inmediatamente.
Sin embargo, aun cuando la trampa no podía hacerle ningún daño, demostraba su efectividad como herramienta para detener a sus víctimas. En primer lugar, la falta de veneno hacía obvio que la trampa no tenía la intensión de ser fatal. En lugar de eso, su propósito era herir a alguien para entorpecer el movimiento del enemigo.
“Apresúrate y libérate.”
“Sí! Entendido!”
Habiendo recibido la orden de Shalltear, la vampiro tomó ambos lados de la trampa con sus finas manos y tiró. Incapaz de resistir una fuerza que superaba a la de un oso, la trampa abrió sus fauces y liberó a su presa.
Una belleza abriendo una trampa para osos con las manos. Para aquellos que no supieran de la fuerza de un vampiro, ésta era una escena surrealista.
“Ya que había una trampa en este lugar, tal vez no estemos tan lejos de nuestro objetivo después de todo. Sólo un poco más, creo.”
“Sí, por favor deme un momento.”
La vampiro en la parte de atrás arrojó lo que estaba cargando al suelo.
El objeto parecía ser el cuerpo momificado de un humano, parecía que toda el agua de su cuerpo se había secado. Pero no se hubieran molestado en cargar un simple cadáver durante todo el camino. Efectivamente, el cuerpo tendido en el suelo mostró signos de vida y empezó a moverse.
En la punta de los dedos de las manos tenía garras afiladas. Luces roja, parecidas a las de un vampiro, brillaban en sus cuencas oculares. Y unos caninos filosos y protuberantes se podían ver en la boca que tenía ligeramente abierta.
Un vampiro menor.
Habiendo perdido toda su sangre, éste era uno de los bandidos que las había atacado anteriormente.
Tengo una pregunta para ti. Estamos cerca de tu escondite?
El vampiro menor se volvió hacia su ama y asintió profundamente. Dejó escapar una voz que no era ni un gemino ni un grito.
“—Dice que sí, Shalltear-sama.”
“Ya veo. Por qué no prepararon más trampas?”
En lugar de detenerse con una sola trampa, debería ser más ventajoso para ellos haber preparado un sistema de alarma o más trampas. Sin embargo, no podía encontrar más.
Shalltear comenzó a revisar los alrededores. Creyendo que su ama estaba buscando a alguien ocultando su presencia en el área, las dos Novias Vampiro hicieron la mismo. Sólo cuando Shalltear agitó la cabeza se detuvieron.
“…Esta bien. Ustedes no tienen habilidades de búsqueda después de todo…”
Luego de oír estas palabras, la vampiro se dio cuenta de que había sido perdonada.
Incluyendo a su ama, las tres no tenían ninguna habilidad para encontrar trampas, y por eso no se habían dado cuenta de la trampa de oso hasta que se había activado. Esa debía ser la razón por la que había sido perdonada. Su ama no castigaba a otros por fallar en una tarea que era imposible desde el comienzo.
“Tal vez hubiera sido mejor para nosotros traer a la joven.”
La profesión de Solution era experta en asesinatos. Para ella, que también poseía habilidades de la profesión Rogue, hubiera sido fácil detectar trampas.
“Bueno, no tiene sentido lamentarnos por ello ahora. Apresurémonos en llegar al escondite de los bandidos.”
En poco tiempo llegaron a las cercanías del escondite de los mercenarios. Mientras se acercaban a su destino, los grupos de arboles comenzaron a hacerse cada vez más escasos y eventualmente desaparecieron completamente. Lo que los recibió fue una pradera con algunas rocas sobresaliendo en el suelo.
Habían llegado a las planicies de Katche.
En el corazón de una cuenca con forma de flor, se encontraba un gran agujero cavado en la superficie. Una débil luz se podía ver escapando del agujero. Por la luz se podía decir que el interior era probablemente una pendiente suave que continuaba hacia abajo.
Las dos estructuras que se encontraban a cada lado de la entrada de la cueva habían sido obviamente hechas por el hombre.
Eran dos barricadas de madera, cada una tan alta como una persona. Como mucho habían sido construidas de forma mediocre. Eran sólo un grupo de troncos atados con sogas. Dos guardias estaban apostados en la entrada, cada uno detrás de una barricada. Parecía que su plan contra intrusos era usar las barricadas como cobertura contra flechas mientras daban la alarma.
En una batalla normal—si el grupo de Shalltear fuera a avanzar a plena vista, sin duda, no tardarían nada en llegar refuerzos. La alarma temprana brindaría a sus oponentes un amplio tiempo para hacer preparativos. Acercarse más lentamente, escondiéndose, era imposible. Los bandidos habían limpiado el área de cualquier roca lo suficientemente grande como para ocultar su acercamiento.
Adicionalmente, los guardias tenían una gran campana alrededor de sus hombros. Incluso si un ataque sorpresa contra los guardias tuviera éxito, el ruidoso sonar de las campanas alertaría a los bandidos que se encontraban en el interior.
Habían pensado muy bien sus defensas.
Pero había una forma de sobreponerse a éste aparente contratiempo.
Magia.
Usar [Silencio], luego matarlos, o acercarse usando [Invisibilidad], o atraerlos con [Encantar Persona]. Destruir las campanas directamente también era una opción.
Mientras consideraba cual sería la situación que más disfrutaría, Shalltear se dio cuenta de que le faltaba una pieza de información crucial.
“Hay alguna otra entrada?”
El vampiro menor rígidamente negó con la cabeza como respuesta.
Una sonrisa floreció en el rostro de Shalltear. Si ése era el caso, entonces no había nada más que pensar.
Una posición fuertemente fortificada era fuerte contra ataques sorpresa, esto todavía seguía siendo cierto incluso si se enfrentaran a un número superior de atacantes. Pero era diferente para Shalltear y su grupo.
Para aquellos con un poder abrumador, no era ningún problema enfrentar humanos de frente. Era simplemente un asunto de aplastarlos como los insectos que eran. Su única preocupación sería que hubiera otra salida por donde la presa pudiera escapar.
“Bueno, ya que llegamos hasta aquí, no hay necesidad de seguir escondiéndonos, verdad? No está en mi naturaleza esconderme como una espía.”
“Shalltear-sama siempre brilla intensamente, después de todo.”
“Decir algo obvio no es adulación. Si me quieres adular entonces piénsalo mejor la próxima vez.”
Ignorando las disculpas de su sirvienta, Shalltear extendió la mano y agarró al vampiro menor.
“Te encargo la importante misión de ser la vanguardia. Ahora, ve.”
Con un ligero movimiento de su delgado brazo, Shalltear arrojó al vampiro menor, y un sonido resonó como una explosión en el aire. El delgado cuerpo del vampiro giró en el aire incontables veces, y avanzó rotando hacia uno de los guardias a la distancia.
Al impactar, la cabeza y el pecho del guardia explotaron en una neblina de sangre. Era una escena difícil de creer.
El olor a sangre estaba fresco en el aire. El otro guardia miraba aturdido los crueles restos de su compañero, como si no pudiera procesar lo que acababa de pasar.
Para la que había hecho el tiro, era un espectáculo delicioso.
“En el blanco~”
“Fantástico, Shalltear-sama.”
Las dos vampiros aplaudían emocionadas mientras Shalltear celebraba elevando sus manos en el aire.
De más está decirlo, el cuerpo del vampiro menor también fue destruído junto al guardia, pero nadie realmente se preocupó por eso. Ya que no era ni siquiera un miembro de Nazarick en primer lugar, no había necesidad de mostrar preocupación por la muerte de un juguete.
Tampoco había forma de que Shalltear recordara la promesa que le había hecho al humano.
“Hmm, todavía queda uno más verdad?”
Mientras Shalltear miraba, las dos vampiros rápidamente le presentaron una roca lo suficientemente grande.
“Oomph.”
Mientras la campana sonaba en la distancia, Shalltear tomó la roca en su mano.
Su brazo se movió a una velocidad aterradora. Un momento después, Shalltear anunciaba su logro con felicidad.
“Hmm. Nuevamente…en el blanco.”
Otra ronda de aplausos.
Los guardias dentro de la cueva que habían oído la campana estaban dando la alarma. Eran tan ruidosos que el grupo de Shalltear podía oírlos desde donde estaban.
Shalltear sonrió ligeramente en dirección al ruido que venía desde dentro de la cueva y ordenó.
“Tú, sube a un árbol en el área y vigila por si alguien trata de escapar. Y tú, dirígete a la entrada y lidera el camino. Pero, si un enemigo fuerte aparece, es mío. Asegúrate de informarme.”
“Sí, Shalltear-sama.”
“Por favor tenga un viaje seguro.”
La vampiro a la que se lo había ordenado se movió al frente de Shalltear. Y mientras caminaba lentamente hacia la entrada, la vampiro—
—Desapareció.
El suelo había desaparecido, no, era una trampa.
Shalltear hubiera podido esquivar la caída, pero la agilidad de un vampiro normal no era suficiente para reaccionar cuando el suelo desapareció debajo de sus pies.
“Aw~”
La vampiro era una sirviente de nivel bajo que no tenía ninguna habilidad para detectar trampas. Por eso este resultado era inevitable. Shalltear sabía esto, era por eso que la había perdonado por su error anterior. Sin embargo, no pudo evitar mostrar decepción en su voz.
Una risa escapó de sus labios, una risa que no era ni incómoda ni dulce.
Pensándolo bien, debía ser obvio que habían puesto trampas al frente de la entrada. Su propia estupidez al no haber deducido esto desde antes y el hecho de que su sirvienta en realidad había caído en la trampa, era irritante. Estos pensamientos se arremolinaban dentro de ella y fueron liberados a través de su risa.
Más que nada, el hecho de que una sirvienta de Shalltear Bloodfallen, la Guardián encargada de múltiples niveles en la Gran Tumba Subterránea de Nazarick, haya caído en una trampa tan patética era algo que no podía tolerar.
Una voz cargada de sus ganas de matar salió de los rojos labios de Shalltear.
“Voy a matarte si no sales inmediatamente.”
Con un gran salto, la vampiro apareció en el borde de la trampa. Excepto por su vestido sucio, parecía que no había sufrido ninguna daño.
“No me vuelvas a decepcionar.”
“Perd—”
“Olvídalo. Apresúrate y ve. O quieres que te arroje igual que a esa basura de allá?”
Viendo a Shalltear mover el brazo como si quisiera a agarrarla, la vampiro entendió lo que su ama quería decir y se le escapó un pequeño grito. Shalltear observó mientras su sirvienta se apresuró dentro de la cueva, y lentamente la siguió.
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Dentro de un cuarto privado, un hombre dejó de dar mantenimiento a sus armas y enfocó sus oídos en el ruido.
El bullicio de personas corriendo y débiles gritos en la distancia.
Era obvio que estaban bajo ataque, pero la fuerza y el número del enemigo eran desconocidos a pesar de que los hombres habían sido entrenados para avisar sobre ese tipo de información crucial.
No había forma de que él no lo hubiera oído tampoco. Aunque estaba dentro de un cuarto, era sólo un agujero improvisado en la pared con una cortina como puerta. Aunque la cortina era gruesa, no era suficiente como para bloquear las voces del todo.
Su grupo de mercenarios, “La Brigada Esparce Muerte” tenía setenta miembros. Aunque ninguno de ellos era tan fuerte como él, algunos eran veteranos que habían sobrevivido a muchas batallas.
No había forma de que hombres como esos cayeran en este desorden por el ataque de un pequeño grupo. Significaba eso que el enemigo atacaba con una gran fuerza? Pero no había suficiente ruido que indicara una gran batalla, y no podía sentir la presencia de muchos enemigos tampoco.
“Entonces…aventureros?”
Pocos en número, pero poderosos en combate, entonces este sentimiento de inquietud tenía sentido.
El hombre se puso de pie lentamente y amarró su espada a su cintura. Como armadura, estaba equipado con una cota de malla. Era fácil de usar y no tomaba mucho tiempo en ponérsela. Lo siguiente, tomó una bolsa de cuero que contenía varias botellas cerámicas y la aseguró a su correa con un nudo. Como ya tenía puestos su collar y su anillo, que le infundían protección mágica, las preparaciones estaban completas.
El hombre abrió las cortinas con fuerza, como si quisiera arrancarlas de la bisagra, y salió al improvisado hall.
Alineados y a distancias iguales, el hall estaba iluminado por linternas con [Luz Continua], tan brillante que era difícil creer que se encontraban dentro de una cueva.
La luz reveló su apariencia completa. Oculto bajo sus ropas, su cuerpo era delgado pero no flacucho, y sus músculos eran duros como el acero y templados por la experiencia, en lugar de por el entrenamiento.
Su cabello estaba cortado sin mucho cuidado, de largo irregular, y apuntaba en direcciones al azar. Sus ojos marrones miraban directamente al frente, y una sonrisa se plasmaba en sus labios. Los rastros de barba en su barbilla daban la impresión de ser moho.
Aunque su apariencia no estaba muy cuidada, sus movimientos eran suaves y elegantes similares a los de una bestia salvaje.
Mientras caminaba hacia la entrada donde el ataque se estaba llevando a cabo, otro hombre venía en dirección a él. Reconoció en el familiar rostro que se trataba de uno de los suyos. En el momento que el otro hombre lo vio, su expresión se iluminó con alivio, como diciendo que ahora la victoria estaba asegurada.
“Qué está pasando?”
“Un ataque enemigo, Brain-san!”
El hombre—Brain, rió amargamente y respondió.
“Eso ya lo sé. Los atacantes, quienes son?”
“Sólo son dos, ambas mujeres.”
“Mujeres? Y sólo dos? Rosa Azul…no, eso es imposible.”
Con la cabeza inclinada ligeramente sumido en sus pensamientos, Brain continuó dirigiéndose hacia el origen de la perturbación.
El equipo de aventureros más fuerte en el Reino se llamaba ‘Rosa Azul’ y estaba compuesto por cinco mujeres. Hace un tiempo, había encontrado a una vieja que podía igualarlo golpe a golpe y los dos habían luchado hasta empatar. Y también estaba ese rumor, de que el más grande asesino del Imperio era una mujer.
Las mujeres fuertes no eran algo fuera de lo común. Después de todo, la diferencia física en fuerza entre un hombre y una mujer podía ser fácilmente compensada con magia.
Por supuesto, el cuerpo más fuerte con la magia más fuerte harían a una persona invencible.
Brain podía sentir que su corazón se aceleraba en anticipación ante el pensamiento de pelear contra un oponente lo suficientemente fuerte como para atacarlos de frente.
“Ah, no necesitas venir conmigo. Dirígete de vuelta adentro y fortalece las defensas.”
Luego de decirle esto al mercenario, Brain comenzó a poner fuerza en sus pisadas, y caminó hacia los fuertes enemigos de la superficie.
Brain Unglaus.
Originalmente un campesino, había sido bendecido con lo que podría describirse como un talento dado por Dios en el manejo de la espada. Acompañado además por su talento natural, nunca había perdido con un arma en sus manos. Incluso en el campo de batalla era considerado un genio cuya peor herida era un rasguño.
Nunca habiendo conocido la derrota con la espada, él siempre había caminado un camino de victorias.
Todos alrededor de él lo creían, y él mismo nunca había dudado de su habilidad. Sin embargo, su vida dio un giro dramático durante un torneo que había tenido lugar en el palacio del Reino.
Él no se había inscrito con la intensión de ser el campeón. Simplemente quería demostrar sus habilidades al resto del Reino. Creía que se arrodillarían ante su fuerza. Pero el resultado lo había enfrentado una situación increíble.
Derrota.
Su primera derrota desde que tomó la espada, no, posiblemente desde que había nacido.
El que lo había derrotado era un hombre llamado Gazef Stronoff. Ahora servía como Caballero Capitán de Re-Estize, y era conocido como el hombre más fuerte en las naciones vecinas.
Ambos hombres habían ganado todas sus batallas casi instantáneamente, pero la pelea entre ellos había sido larga e interminable, como si hubieran estado guardándolo todo para esa única batalla.
Al final, Gazef terminó la batalla usando su arte marcial [Corte de Luz Cuádruple]. Era una batalla de la que todavía se hablaba hoy en día, nadie cuestionó que un hombre de clase baja haya ascendido a la posición de Caballero Capitán. Fue una batalla de tal escala que incluso los nobles, a los que les desagradaba Gazef, tenían que admitir que no era débil.
El ganador fue bañado en gloria, pero para el perdedor, fue como si todo lo que Brain había construido hasta ese momento se viniera abajo estrepitosamente. Aunque su victoria estuvo cerca, Brain se dio cuenta de que la confianza que sentía en ser el más fuerte era sólo un engaño nacido por la estrechez de mente de un tonto.
Por un mes, se encerró así mismo dentro de su propio mundo. Una persona normal habría ahogado sus penas en alcohol, pero Brain arrojó su desesperación a un lado y se sobrepuso.
Rechazando incontables ofertas de empleo de los nobles, buscó hacerse más fuerte por primera vez.
En búsqueda de fuerza, entrenó su cuerpo.
En búsqueda de magia, obtuvo conocimiento.
Un prodigio como él se estaba esforzando como una persona ordinaria.
Su derrota lo había elevado a un nuevo nivel.
La razón por la que había rechazado las ofertas de los nobles era porque no quería que sus habilidades se oxidaran. Para lograr entrenar sus habilidades hasta el límite, necesitaba oponentes. Ya que no se entrenaba sólo para exhibirse, Brain necesitaba un trabajo que le proveyera amplias oportunidades para experimentar batallas reales y que también le diera dinero.
Era posible obtener una fortuna como aventurero, pero ese camino estaba cerrado para él. El trabajo de un aventurero ofrecía pocas o casi ninguna oportunidad de pelear contra otros humanos. Matar monstruos no estaba mal, pero el objetivo final de Brain era derrotar a Gazef. Para eso, necesitaba oponentes humanos.
Con sus limitadas opciones, escogió trabajar como miembro de la ‘Brigada Esparce Muerte’. Pero en realidad, cualquier grupo de mercenario le hubiera servido.
Sólo tenía un objetivo.
Eliminar la vergüenza de su pasado, y convertir su derrota en victoria.
Para lograr obtener la fuerza para cumplir con su objetivo, él necesitaba un arma. Estaba dispuesto a perderlo todo por el arma de sus deseos.
Las armas mágicas era caras, pero el arma que él realmente deseaba no era un arma mágica ordinaria.
Hacia el sur, pasando el Reino—existía una ciudad en medio del desierto. Entre las cosas que ocasionalmente florecían de esa ciudad, estaba un arma que, incluso sin estar encantada, sobrepasaba la habilidad para cortar de las armas mágicas ordinarias. Y tenía un precio acorde, tanto que hacía que los ojos de las personas saltaran de sus órbitas al verlo. Esa era el arma que quería.
Y entonces, finalmente había logrado obtener una [Katana].
Como era ahora, la fuerza actual de Brain se había elevado a los limites del potencial humano. Tenía confianza en que podría derrotar fácilmente a Gazef. Sin embargo, ni una sola vez había dejado que esa confianza se le subiera a la cabeza y había continuado entrenando diligentemente todos los días.
Cada vez que cerraba los ojos, incluso ahora, podía ver claramente la imagen de Gazef durante su gran duelo.
Había esquivado fácilmente el ataque de Brain que ningún hombre antes que él había hecho, y contraatacado con cuatro ataques simultáneos.
Ya no podía recordar su propia apariencia en el momento de su derrota. En lugar de eso lo que quedaba en sus recuerdos era la imagen del ganador que lo había derrotado.
Mientras Brain se acercaba a la entrada, el olor a sangre fresca se sentía fuertemente en el aire. Ya no podía oír gritos, lo que significaba que aquellos que habían estado peleando cerca a la entrada estaban muertos. Y sólo habían sido dos o tres minutos.
Los diez hombres apostados cerca a la entrada tenían la tarea de encargarse de la defensa, para ganar tiempo, para que el resto termine los preparativos para la batalla.
Que hayan podido matar a estos hombres tan rápido–
–
“Si realmente son sólo dos, deben de ser tan fuertes como yo.”
Una sonrisa apareció en la cara de Brain.
Continuó con pasos rápidos y bebió una de las pociones de la bolsa en su correa. Un liquido fuerte y amargo fluyó por su garganta hacia su estómago. Luego bebió otra botella.
Podía sentir el calor en su estómago esparcirse a todos los rincones de su cuerpo. En respuesta, el sonido de sus músculos expandiéndose y haciéndose más fuertes llegó a sus oídos.
El rápido cambio se debía a los efectos de la poción que aumentaban su fuerza.
La primera que había bebido era [Fuerza Menor], mientras la segunda era [Destreza Menor].
No era necesario ingerir la poción directamente para que funcione, sólo con rociar la dosis correcta sobre el cuerpo era suficiente. Pero Brain siempre pensó que beberla parecía más efectivo de alguna forma. Por supuesto tal vez era sólo su imaginación, pero la imaginación podía a veces sacar fuerzas de donde no las habían.
Tomó su katana y aplicó aceite a la espada. El aceite brillaba levemente, y pronto desapareció, mientras era absorbido dentro de la katana. El aceite era llamado [Arma Mágica], y aunque el efecto era temporal, infundía la espada con magia que aumentaba su filo.
“Activar 1, activar 2.”
Las palabras clave activaron el collar y el anillo que tenía equipados y una leve luz envolvió su cuerpo.
[Collar de Ojo], como el nombre sugería, protegía los ojos cuando era activado. Resistencia a estado de Ceguera, visión nocturna, filtrado de luz. Un guerrero que no podía conectar un golpe era inútil. Obstaculizar el campo de visión de uno, o poner distancia y atacar con ataques desde lejos eran tácticas comunes usadas por los aventureros. Brain había perdido una vez contra un aventurero que uso tácticas similares.
[Anillo de Vinculación Mágica] permitía al portador vincular un hechizo de bajo nivel al ítem y poder invocarlo usando el anillo como catalizador. Su anillo llevaba [Protección de Energía Menor], lo que le permitía bloquear daño elemental.
Si realmente habían solo dos enemigos, entonces estos preparativos serían necesarios. Luego sería demasiado tarde lamentar no haber activado los efectos de antemano.
Con esto, había terminado con los preparativos.
Reunió el calor desbordante que emanaba de su cuerpo y lo expulsó en una larga exhalación.
En este momento, con su físico reforzado, era probable que Brain hubiera alcanzado la cima de la fuerza humana. Con una arrogancia que sólo podía deberse a la confianza absoluta en sus habilidades, Brain pensó con una sonrisa:
Ya que me tomé tantas molestias, más vale que lo valgan.
Con cada paso, el olor a sangre se hacía más fuerte—y finalmente vio dos sombras.
“Parece que se están divirtiendo.”
“De ninguna forma, pienso que fueron muy débiles. No puedo terminar de llenar mi reserva de sangre.”
Era una respuesta que parecía no tener cuidado con la repentina aparición de Brain, como si ya supieran que estaba viniendo. Brain no ha había hecho ningún esfuerzo en particular para ocultar su presencia tampoco, así que no estaba sorprendido.
Frunció el ceño ligeramente mientras miraba a los dos intrusos.
“Me habían dicho que se trataba de dos mujeres, pero una de ellas es solo una chiquilla…y lleva un vestido…?”
Inmediatamente se deshizo de esos pensamientos. Flotando sobre la joven cuya belleza parecía no tener igual, se encontraba una esfera que parecía estar hecha de sangre.
“Es la primera vez que veo ese tipo de magia…eres una encantadora mágica?”
Un encantador mágico no tendría necesidad de usar armadura, lo que explicaría por qué estas dos usaban vestidos en un lugar como éste.
“Soy una encantadora basada en magia de fe, creyente en el Dios del linaje del origen, Cainabel.”
“Cainabel? Es la primera vez que oigo ese nombre. Es un Dios malvado?”
“Sí, perteneció a esa categoría. Bueno, fue derrotado por los Seres Supremos de todas formas. De acuerdo a ellos, fue un ‘débil jefe de evento’.”
Apartando su vista de la joven que hablaba sobre algunos Seres Supremos o lo que sea, Brain enfocó su atención en la mujer que estaba de pie como una sirvienta. Esta también era una belleza. Su curvilínea figura parecía irradiar sensualidad.
Por las manchas rojas que cubrían su vestido blanco, ella debía ser la que había matado a los guardias.
Brain simplemente se encogió de hombros y tomó su katana.
“Bueno, eso no es importante. Estoy listo para comenzar cuando quieras. Si no puedes decir lo mismo, puedo esperar. Qué harás?”
Mostrando una expresión de sorpresa, la joven cubrió su boca para reprimir una débil risa.
“Qué valiente, realmente estarás bien solo? Puedes llamar a más de tus amigos si lo deseas.”
“Ambos sabemos que traer a un grupo de luchadores de tercera no ayudará contra ustedes dos. Conmigo será suficiente.”
“Acaso eres uno de esos…? Del tipo que no entiende que tan alto es el cielo? Piensas que puedes tocar las estrellas simplemente estirando la mano hacia ellas? Ese tipo de ingenuidad debería estar reservado para niños como Aura. Es desagradable en un hombre adulto.”
“Qué tienen de malo los adultos así? Supongo que una niña no puede entender el romance de un hombre.”
Brain sacó su katana y se puso en posición. Viendo esto, la joven que tenía una expresión de aburrimiento miró hacia el techo y habló.
“Puedes comenzar ahora.”
La joven hizo un gesto con la barbilla, indicándole a la mujer junto a ella que pasara al frente.
Sus movimientos era verdaderamente rápidos como el viento, pero—para Brain, incluso el movimiento del viento no era lo suficientemente rápido.
“Haah!”
Con un rugido, Brain se lanzó con toda la fuerza de su cuerpo y golpeó como una tormenta. El corte tenía suficiente poder como para cortar fácilmente a un hombre en armadura por la mitad.
“Kuh!”
“Tsk, demasiado superficial.”
Deteniéndose en medio de su ataque, la vampiro sostuvo su hombro y fue forzada a retirarse. La katana había entrado a través de su clavícula y había dejado un corte a través de su pecho.
Brain entrecerró los ojos mientras observaba a su oponente.
Aparte del hecho de que había fallado en matarla con el primer golpe, había otra cosa que le costaba entender. La herida en su hombro debería haber sangrado, pero ni una sola gota de sangre era visible.
“Es magia?”
Mientras pensaba esto, los ojos de Brain se entrecerraron un poco cuando vio la herida que estaba cubriendo con la mano.
La herida producida por la katana en su hombro estaba lentamente, siendo curada. Aunque había oído rumores sobre la existencia de magia de curación de alta velocidad, esto parecía ser algo distinto. Solo había una única respuesta diferente.
Un monstruo con la habilidad de regenerarse, caninos filosos creciendo de su boca, ojos escarlata llenos de maldad, y apariencia humana…
Brain, cuyo tren de pensamiento lo había traído hasta acá, se dio cuenta de la identidad del monstruo.
“Un vampiro…eh. Sus habilidades especiales…alta velocidad de regeneración, encantar, absorción de vida, engendrar sirvientes vampiros, resistencia contra armas y frío…creo que habían más…lo que sea. ”
Sólo tenía que cortarlas. Con esto en mente, Brain sostuvo firmemente su katana.
La mujer abrió los ojos de par en par y sus pupilas rojas crecieron hasta tener un tamaño extrañamente grande.
En ese momento, la mente de Brain comenzó a nublarse. El enemigo frente a él comenzaba a parecerle más y más un aliado. Sin embargo, con una rápida sacudida de su cabeza, la neblina desapareció.
“…Un encantamiento? Mi mente no es tan débil como para ser influenciada por algo de ese nivel.”
No sólo su arma, incluso el corazón de Brain era como una katana. Él fue fácilmente capaz de desvanecer el simple hechizo de encantamiento.
La vampiro lo miró con odio y mostró sus colmillos, pero era algo que hacía por el miedo que sentía. Alguien que tuviera confianza en su propia fuerza habría simplemente atacado. En otras palabras, la vampiro cada vez tenía más cuidado, ya fuera debido a su ataque o porque se había dado cuenta que era un oponente formidable.
“Al menos eres listo. Pero incluso una bestia salvaje podría haberse dado cuenta.”
Brain movió sus pies un centímetro hacia la vampiro. Al mismo tiempo su oponente lentamente se retiró hacia atrás.
Qué aburrido.
Brain rió burlonamente, como si quisiera provocarla, la vampiro detuvo su retirada y avanzó un poco.
La distancia entre los dos era ahora de tres metros. Para la vampiro, era una distancia que podía recorrer en un solo salto. Sin embargo, el cuidado que sentía hacia la habilidad de Brain evitaba que se lanzara inmediatamente. Luego—una sonrisa se formó en sus labios, y la vampiro extendió una mano frente a ella.
[Ola de Choque].
El suelo se abrió a su paso mientras la ola de choque se dirigía hacia Brain. Fácilmente podía aplastar una armadura completa, para Brain, que llevaba sólo cota de malla, ser golpeado por algo así lo dejaría gravemente herido. No solo eso, la gran diferencia en sus habilidades físicas significaría que ser golpeado incluso una vez inclinaría la pelea a favor de ella.
Sin embargo—la vampiro abrió los ojos como platos por la sorpresa.
“Intenta celebrar luego de golpear a tu objetivo. Tus movimientos son muy fáciles de leer.”
—No había sido tocado.
Habiendo fácilmente esquivado el ataque invisible, Brain dijo con una sonrisa. La vampiro tenía un rostro lleno de sorpresa y pánico y dio un gran salto hacia atrás. Se había dado cuenta que había sido un error subestimar a este humano como una forma de vida inferior.
Por otro lado, aunque él no quería mostrarlo en su rostro, Brain sabía que tenía que repensar su plan de ataque. El que ella pudiera usar magia se le había escapado completamente.
El objetivo final de Brain era Gazef, y su pelea la había librado con espadas. Debido a esto, sus habilidades en magia no estaban a la par con sus habilidades con la espada. Contra un oponente así, no podía predecir qué es lo siguiente que ella haría.
El resultado era un empate donde ambos lados se miraban fijamente, esperando una abertura para atacar.
Sintiéndose cansada de la situación, la joven suspiró.
“Haa…cambio.”
Mientras la joven hacía un chasquido con los dedos para decir esto, su seca voz provocó que la vampiro temblara incontrolablemente.
Frente a un oponente que había perdido su concentración, Brain no se movió.
Incluso cuando le había mostrado tal abertura, no había usado la oportunidad para atacar.
En lugar de eso, centró su atención a la niña y observó atentamente.
Su cuerpo era delgado y contrastaba extrañamente con sus grandes pechos. Sus brazos parecían tan frágiles como para que Brain pudiera partirlos fácilmente como ramitas.
Habían muchos tipos de encantadores mágicos basados en fe. Los Clérigos eran fuertes en el combate cuerpo a cuerpo, mientras los Sacerdotes y Obispos se especializaban en encantamientos mágicos.
Ya que ella había pedido cambiar, debía tener la confianza suficiente para pelear sin guardias. Entonces—
La cara de Brain rompió en una sonrisa.
Ella no parecía ser del tipo que peleaba con invocaciones. Otro vampiro entonces.
A juzgar por su comportamiento, debía de ser de un nivel mayor que el otro vampiro.
Nunca podías juzgar a un monstruo por su apariencia. No sería extraño que fuera incluso más fuerte que la anterior, especialmente ya que había decidido enfrentarlo luego de ver que tan fuerte era Brain.
Y la reacción de la vampiro anterior, había sido miedo?
El amo temido por su sirviente vampiro…ella es fuerte, alguien a quien no puedo tomar a la ligera.
Mientras mantenía a la niña dentro de su campo de visión, Brain furiosamente trataba de averiguar su identidad.
Un amo vampiro, y que pasa si ella es un lord vampiro similar al de las leyendas?
Si recuerdo correctamente, el vampiro más famoso fue Landfall, quien había destruido un reino entero…recuerdo que fueron los Trece Héroes quienes lo mataron.
Si los héroes del pasado lo lograron, entonces no era imposible.
Apretando su katana con un renovado vigor, Brain alistó su postura.
“Soy Brain Unglaus.”
Habiendo dicho su nombre ante su fuerte oponente, lo que le llegó como respuesta fue una mirada de confusión.
Sintiendo la incomodidad en el aire, Brain le preguntó.
“…Tu nombre?”
“Oh! Estabas preguntando por mi nombre? Cocytus ya hubiera dicho el suyo, pero no te veo como un oponente así que no me di cuenta. Discúlpame. Simplemente debiste haber preguntado.”
La joven tomó la falda de su vestido, y , como si estuviera invitando a bailar a un hombre, le dio sus saludos.
“Shalltear Bloodfallen. Permíteme disfrutar esto.”
♦ ♦ ♦
Con un arma apuntando hacia ella, la joven hizo un graciosa reverencia. Acaso pensaba que no la iba a atacar? O tal vez, confiaba en que podría bloquear su ataque completamente?, La respuesta estaba claramente escrita en su expresión, era lo último. Como si quisiera decirle, no eres una amenaza.
—Voy a quebrar esa tranquilidad tuya.
Brain observó fijamente a Shalltear con una mirada tan afilada que sería suficiente como para asustar a los más duros guerreros. Honestamente, le disgustaba su relajada actitud, pero una parte de él le daba la bienvenida.
La arrogancia de los fuertes.
Era una de las armas que tenían los humanos para derrotar a monstruos cuyas habilidades físicas eran mucho mayores que las propias. En el pasado, Brain había tenido múltiples encuentros con ese tipo de criaturas donde había ganado usando esta oportunidad.
Más que todo—se burlaba de ellos luego de derrotarlos, mostrándoles a esos tontos que habían oponentes en este mundo a los que no se podía subestimar.
“No usarás artes marciales?”
—Artes marciales.
En el curso del entrenamiento de un guerrero, ellos se esforzaban hasta el límite y aprendían habilidades especiales que hacían uso de toda su fuerza. Las artes marciales creaban fenómenos inexplicables a partir del aura del propio guerrero. Era el uso de magia a través de las armas.
Contra un oponente vastamente superior, [Fortaleza] le permitiría a uno sacudirse ataques poderosos y pelear de frente.
Al enfocar tu aura en la espada y liberarla en un poderoso golpe, [Hoja Cortante] permitiría a uno vencer a un enemigo de un solo ataque.
Si el oponente estaba fuertemente blindado, usar [Golpe Pesado] con un arma de contusión sería efectivo.
O simplemente al reforzarte a ti mismo usando [Aumentar Agilidad], uno podría obtener la victoria sólo con las habilidades físicas de su cuerpo.
Las artes marciales permitían que uno se preparase para muchas situaciones, y como tal, los guerreros entrenaban para aprender varias habilidades y dominarlas para realmente crear una propia. Esto era especialmente cierto para los aventureros, que enfrentaban peligros por encima de lo normal.
Y en cuanto a Brain—
“Hmph. No necesito usarlas contra alguien como tú.”
Era una mentira. No era lo suficientemente estúpido como para revelar sus cartas antes de la batalla.
Brain exhaló lentamente mientras agachaba su cuerpo, y regresó la katana a su vaina.
Sus pies estaban firmemente plantados.
Su respiración, estrecha y larga.
Se concentró en un sólo punto, y cuando llegó a su límite, liberó una enorme ola. Había creado un mundo donde él podía sentir el sonido, espacio y presencia. Era la primera de sus artes marciales originales —[Campo].
Con un rango de tres metros, a pesar de su corto alcance, era un arte marcial que le permitía a uno instantáneamente percibir cualquier cosa en los alrededores. Una descripción más simple sería que era una habilidad que aumentaba la precisión y la evasión hasta el límite.
Cuando era combinada con el cuerpo entrenado de Brain, este arte marcial se volvía increíblemente poderoso.
Incluso si mil flechas fueran a caer sobre él, tenía la confianza de que podría instantáneamente percibir y bloquear las que iban a golpearlo, librándose sin siquiera un rasguño.
Lo que es más, su cuerpo era capaz de movimientos tan precisos como para partir un grano de trigo a la distancia.
Y—
Toda vida termina cuando sus puntos vitales son cortados. Eso era todo lo que necesitaba.
En lugar de aprender habilidades versátiles, era mejor enfocarse en sólo un aspecto. Ser un paso más rápido que su enemigo, un golpe fatal que siempre acertaría. Nacido con estos ideales, estaba su segundo arte marcial original—[Corte Instantáneo].
Incluso luego de conseguir una velocidad de corte que era casi imposible de esquivar, él no se detuvo.
La palabra ‘difícil’, no serviría ni siquiera para comenzar a describir su entrenamiento. Había practicado su [Corte Instantáneo] cientos de miles, no, millones de veces, hasta que los cayos en sus manos se habían endurecido, hasta que la empuñadura de la katana había tomado la forma de sus palmas.
En búsqueda del límite, había nacido una nueva habilidad.
Un corte que era tan rápido, que ni siquiera una gota de sangre quedaría en la espada, [Corte de Dios], una habilidad que sentía bordeaba el reino de los dioses.
Una vez que la espada dejaba su vaina, era imposible que el enemigo siquiera la viera venir.
Estas dos artes marciales, una percepción absoluta y un corte divino, un ataque imposible de esquivar que combinaba ambos [Campo] y [Corte de Dios], formaban su carta del triunfo.
Su objetivo eran los puntos vitales.
Idealmente, el cuello.
Esta era su habilidad secreta—Viento del Gran Bosque.
Su nombre venía del sonido de la sangre al brotar luego de haber cortado el cuello.
Incluso si la vampiro no sangraba, cortarle la cabeza aseguraría su victoria.
“Estás listo ahora?”
Frente a Brain, con su imponente silencio y aguda respiración, Shalltear simplemente se encogió de hombros con aburrimiento.
“Voy a asumir que lo estás y comenzaré a atacar. Si tienes algo que decir, ahora sería un buen momento.”
Luego de un momento—
“—Voy a aplastarte.”
Con esta alegre declaración, Shalltear dio un paso adelante.
Sigue hablando mientras puedas. Veamos si puedes mantener esa tranquilidad luego de que separe la cabeza de tu cuerpo.
No lo dijo en voz alta, si abría la boca, sentía que su concentración se desperdiciaría.
Shalltear, que no parecía tener ninguna preocupación en el mundo, se acercó a él. Caminaba completamente indefensa, como si estuviera yendo de picnic.
Viendo que su oponente estaba llena de aberturas, Brain luchó para alejar la sonrisa de su rostro.
Tonta, sería la única forma de describirla. De todas formas, él no le daría la oportunidad.
Mientras activaba [Aumentar Habilidades], Brain esperó a que su adversaria ingresara en su [Campo]. Concentró todo para el momento en que ingresara en el rango de su espada. Estos monstruos tontos que piensan que son los más fuertes, son todos iguales. Piensan que los humanos somos débiles, que nuestros cuerpos son frágiles, y que nuestras habilidades son inexistentes.
Pero yo te enseñaré que tan peligroso es el subestimarnos.
Brain juró en su corazón. Las artes marciales habían sido creadas para que los humanos pudieran luchar con enemigos que los superaban.
—La mataré de un golpe.
Mientras más orgullosos fueran, más desesperados se mostraban una vez acorralados. Si no pudiera matarla con el primer ataque, no tenía dudas de que ella ordenaría a su sirvienta unirse a la pelea. Entonces la situación se convertiría en una pelea de dos contra uno, e incluso Brain no tenía la suficiente confianza para una situación como esa.
Así que debía terminar todo de un solo golpe.
Su cara estaba inmóvil, mientras Brain se burlaba de ella silenciosamente.
Acercándose sin cuidado, ella no parecía entender que estaba caminando hacia la guillotina.
Solo tres pasos más, dos pasos.
…uno.
Y entonces—
—Tu cabeza es mía!
Pensando esto para sí mismo, Brain lo puso todo en su golpe.
‘Tsuu!’
Su respiración era segura y corta.
La katana explotó de su vaina y cortó el aire hacia el cuello desnudo de Shalltear.
La velocidad era como un destello de relámpago. Tan rápida que para el momento en que la luz llegaba a tu visión, tu cabeza ya habría caído al suelo. Millones de repeticiones finalmente habían resultado en una velocidad que alcanzaba el reino de los dioses.
Lo tengo.
Brain estaba seguro—
—Y no pudo sino abrir sus ojos de par en par.
El golpe que había cortado el aire y que tenía toda su fuerza detrás. Si ella lo hubiera esquivado, él hubiera tenido que verse forzado a admitir que un oponente más fuerte de lo que jamás hubiera podido imaginar había aparecido frente a él.
Sin embargo—
Shalltear había atrapado la katana con los dedos.
—Un corte que casi alcanzaba la velocidad de la luz.
En un movimiento delicado como si sostuviera las alas de una mariposa—
El aire alrededor de él pareció congelarse. Brain exhaló profundamente.
“…I-Imposible.”
Su voz era menos que un susurro.
Brain se esforzaba por controlar su cuerpo que amenazaba con empezar a temblar descontroladamente. No podía creer lo que sus ojos veían ante él. Pero sin una duda, la hoja de su espada descansaba entre dos dedos, ambos blancos como perlas—su dedo gordo e índice.
No solo eso, su muñeca estaba doblada en un ángulo de 90 grados mientras sostenía la parte sin filo de la espada, en lugar del filo. En lugar de detener la espada de frente, había igualado la velocidad de la katana—atrapando su [Corte de Dios] por detrás.
Aunque parecía como si la estuviera sosteniendo suavemente, no importaba que tanto jalara Brain, la katana no se movía. Sentía como si la espada estuviera encadenada a una piedra de cientos de veces su tamaño.
De pronto, el poder aplicado a la espada se incrementó, y causó que Brain casi pierda el equilibrio.
“Hmph. Cocytus tiene unas cuantas espadas también, pero parece que no son dignas de temer cuando la diferencia entre el que las blande es tan grande.”
Shalltear observaba la hoja de la espada mientras la acercaba a su cara.
Brain, que no tenía idea de lo que estaba hablando, sintió que el interior de su cabeza se quedaba en blanco.
Era por la desesperación de tener su forma de vida entera negada frente a sus ojos.
Pero era gracias a su derrota en el pasado que podía mantenerse de pie. De manera similar a como un hueso se vuelve más fuerte luego de haberse curado, su experiencia en la derrota lo había hecho más fuerte.
Era imposible, pero no tenía otra opción más que admitirlo.
Ella había fácilmente atrapado su corte a la velocidad de la luz.
Brain se tornó pálido. Shalltear se sorprendió de verlo de esta forma, frunció el ceño y Suspiró con decepción.
“Lo entiendes ahora? No soy un oponente al que puedes derrotar sin usar artes marciales. Si lo entendiste finalmente, no deberías comenzar a luchar en serio?”
Al oír esas palabras tan crueles, sin poder evitarlo a Brain se le escapó una sola palabra de los labios.
“Monstruo…”
Shalltear le mostró una sonrisa inocente, como una flor floreciendo.
“Es cierto. Ya te diste cuenta? Soy cruel, tranquila, despiadada—y un monstruo adorable.”
Liberó la espada que tenía en los dedos y de un salto regresó a su posición original. Probablemente con una precisión milimétrica.
“Estás listo ahora?”
Shalltear dijo con una sonrisa juguetona. Oyendo la misma pregunta de antes, Brain estalló de rabia. Simplemente cuánto podía ella despreciar a alguien?
Por otro lado, Brain tembló cuando se dio cuenta que su oponente era tan fuerte como para burlarse de él, un humano que había alcanzado el pináculo más alto de la fuerza.
—Debería escapar?
Brain siempre consideró que sobrevivir era su prioridad número uno. Si parecía que no podría ganar, el mejor plan era retirarse y vivir para pelear otro día. Incluso ahora, el creía que todavía podía volverse más fuerte. Era por eso, que mientras lograra sobrevivir, lo único que tenía que hacer era ser el ganador al final.
Pero incluso si se retirara ahora, la diferencia fundamental de sus habilidades físicas era insuperable.
Con cuidado para no revelar sus planes, Brain centró su atención en un nuevo objetivo.
Las piernas del enemigo. El plan era afectar su movilidad y escapar con todas las fuerzas que tuviera.
La idea era atacar donde su defensa era más débil, el área donde sus manos tuvieran problemas en llegar.
Habiendo decidido su siguiente ataque, Brain centró sus ojos en el cuello de Shalltear y regresó la katana a su vaina. Una vez lanzado, el podría golpear exactamente con su [Corte de Dios] incluso si sus ojos estuvieran cerrados. Entonces el plan más obvio era engañar al enemigo con sus ojos.
“—Voy a aplastarte.”
Una vez más, Shalltear avanzó con pasos ligeros.
La primera vez, Brain había aguardado ansiosamente porque ella entrara a su [Campo]. Pero esta vez era diferente. Si fuera posible, no la quería cerca a él.
Su corazón se había debilitado. Dándose cuenta, Brain furiosamente trató de reavivar su espíritu. Era como si un fuego se hubiera consumido dentro de él y quedado sin combustible.
En ese estado, esperaba a que Shalltear ingresara mientras observaba su [Campo].
Tres pasos, dos pasos, un paso—
–Había entrado en su rango.
Mientras miraba al cuello de su oponente, la cara de Shalltear entró en su campo de visión.
—el sólo tenía un objetivo real, su tobillo derecho que estaba a mitad de un movimiento.
Dejó caer ligeramente su katana, todavía en su vaina, en un intento por acelerarla aunque sea solo un poco más.
Luego de romper su concentración, confirmó que la velocidad de su corte seria incluso más rápida que la anterior. Si él mismo estuviera al otro lado, por recibir el golpe, no hubiera podido defenderse contra él.
Esto puede funcionar!
Apenas visible debajo de los bordes de su falda, mientras se preparaba a atacar, el delgado tobillo que le sentaba tan bien a la joven.
-La katana se deslizó de su mano.
Habiendo recobrado los sentidos, Brain no tenía idea de lo que acababa de pasar. Su [Campo] que lo bendecía con una percepción absoluta finalmente lo alcanzó y reveló que la katana había rodado por el suelo, y el tacón de la joven la aplastaba.
Imposible, pero era verdad.
La razón por la que la katana se había resbalado de su puño era debido a la fuerza del tacón al ser transmitida a través de la espada.
Sólo había una razón por la que no quería creerlo.
Incluso con su concentración elevada a su más alto limite, incluso dentro del [Campo] del cual estaba tan orgulloso, Brain no había sido capaz de percibir el momento en que ella había bloqueado su ataque.
Desde una distancia tan cercana como para poder tocarlo simplemente estirando la mano, Shalltear lo miró por encima con una fría mirada. Brain sintió una presión increíble que amenazaba con aplastarlo en el suelo.
Ahora jadeaba.
El sudor fluía profusamente por su cuerpo, sintió ganas de vomitar. Su mente se volvió confusa y su visión se retorció.
Había estado en muchas situaciones donde había sido llevado al límite, era algo común. Sin embargo, comparadas con esto, le parecían todas falsas—como memorias de un parque infantil.
El tacón liberó la espada, y Shalltear sin decir nada dio un salto hacia atrás.
“—Estás listo ahora?”
“!”
Era la tercera vez que oía esa voz, y más que nada, sentía una desesperación absoluta.
Esperando que sus siguientes palabras fueran las usuales ‘Voy a aplastarte’, lo que siguió en los oídos de Brain fue algo diferente.
“Acaso es posible…que no puedas usar artes marciales?”
Oyendo la comprensiva voz llena de lástima, Brain inhaló fuertemente.
Había perdido el habla. No, que cosa podría decirle como respuesta? Eso fue, lo usé justo ahora pero lo derrotaste rápidamente. Había alguna forma de sonar más como un payaso?
Mordiendo sus labios, Brain levantó su espada del suelo.
“…No eras tan fuerte, después de todo? Pensé que serías más fuerte que los que cuidaban la entrada…Oh lo siento. Parece que el sistema de medida más bajo que puedo usar es un metro. La diferencia entre uno o dos milímetros me es simplemente imposible de diferenciar.”
Su esfuerzo implacable.
Su pelea con Gazef fue cuando sentía confianza en su propio talento. El hombre que no se había esforzado había perdido ante el hombre que sí lo había hecho. Debido a ello, su derrota se grabó en su corazón y pudo canalizarla en una motivación positiva.
Ese fervor renovado que había vertido en su entrenamiento era lo que definía su existencia. Este monstruo ante él se burlaba de todo lo que él era.
Debo parecer patético. Yo, luego de todos los monstruos que maté, esos tontos arrogantes que me subestimaron solo porque creyeron ser más fuertes—
Mientras albergaba tales pensamientos, Brain suprimió por la fuerza el desprecio que sentía por sí mismo. Y en su lugar—
“—AAAAAHHHHHHHH!”
Con un grito, se lanzó sobre Shalltear con su espada en alto. Contra Shalltear, que lo había estado mirando con una expresión peculiar—golpeó con su espada poniendo todo el peso de su cuerpo en el golpe.
Un corte con el poder de todos sus músculos que fácilmente habría partido a un hombre a la mitad, incluso con la protección de un casco. Contra tal poderoso ataque, Shalltear lo miraba sin intención de moverse.
Estaba seguro, la tenía, esos fueron los pensamientos que pasaron por su cabeza.
Pero sus pensamientos pronto fueron reemplazados por la irreal escena que acababa de ocurrir hace unos momentos. Será imposible que logre atrapar esto con tanta fa—
Inmediatamente después, sus perores temores se hicieron realidad.
Un ruidoso sonido se oyó, y una vez más, Brain fue testigo de la irreal escena.
El dedo meñique de Shalltear se había movido a una velocidad increíble—con casi dos centímetros de largo, su uña había repelido su corte. Es más parecía que ni siquiera había esforzado su mano. Su puño no estaba completamente apretado, y su meñique se encontraba gentilmente doblado contra la hoja de la katana.
Con un movimiento juguetón, había detenido el ataque en el que Brain había usado todo su poder.
El ataque que podía cortar a través de una armadura, partir espadas y destruir escudos—
Su espíritu se resquebrajó, y amenazaba con hacerse pedazos en cualquier momento. Le tomó toda su fuerza el no perder la razón. Sus manos todavía temblaban por el impacto, concentró su fuerza en la empuñadura, levantó su katana, y golpeó una vez más. Y—una vez más. Los golpes fueron bloqueados sin esfuerzo por Shalltear.
“Fuaaa~.”
Ella bostezó dramáticamente, como si lo hiciera a propósito. Su mano libre cubrió su boca como si quisiera ahogar el bostezo. Su mirada ahora apuntaba hacia el techo. Todas los rastros de que ella siguiera considerándolo como un oponente habían desaparecido.
Eh incluso así,
Eh, Incluso—la katana de Brain seguía siendo bloqueada.
Por un dedo meñique.
“UUWWAAAAHHHHHHHHHHH!!”
Un grito de guerra explotó de su garganta. No, eso no era un grito de guerra, era un gemido.
Corte lateral—bloqueado.
Corte diagonal superior izquierdo—bloqueado.
Corte vertical—bloqueado.
Corte diagonal superior derecho—bloqueado.
Corte desde abajo—bloqueado.
Corte reverso—bloqueado.
Todos los ataques de todas las direcciones en todas las partes de su cuerpo, todos bloqueados.
Era como si la katana estuviese siendo atraída hacia su uña.
En ese momento, Brain finalmente lo entendió.
Se trataba de una existencia que se encontraba en un lugar reservado sólo para aquellos poseedores de un verdadera fuerza absoluta. Era un lugar al que ninguna cantidad de talento dado por Dios o trabajo duro podrían tener la esperanza de alcanzar, ni que decir pelear.
“Ara~? Estas cansado? Bueno de todos modos, ese cortaúñas tenía un filo malísimo.”
Oyendo estas palabras, detuvo la mano que estaba usando para atacar con la katana.
Podía alguien cortar una montaña con una espada? Algo así era imposible. Cualquier niño sabría algo tan obvio. Entonces, Podría alguien ganar contra Shalltear? Cualquier guerrero que la hubiera enfrentado sabría la respuesta.
Absolutamente imposible.
Un ser humano nunca podría derrotar una existencia que poseía un poder mas allá de la imaginación humana. Si , por ejemplo, alguien lograra enfrentarla de frente, sería un ser que habría sobrepasado a los humanos.
Desafortunadamente, Brain era solo un guerrero considerado como uno de los más fuertes sólo entre humanos. Sí. No importaba que tanto se esforzara, haber nacido humano significaba que lo único a lo que podía llegar a ser era como un niño agitando un palo.
“…Yo…todo ese esfuerzo…”
“Esfuerzo? Es una palabra sin sentido. Yo fui creada fuerte así que ese esfuerzo me fue innecesario.”
Brain no pudo sino reír ante esas palabras.
Todo su trabajo había sido inútil. Y pensar que había tenido tanta confianza, tanta seguridad en ser un prodigio.
Sus extremidades se sintieron pesadas, como si estuvieran atadas por cadenas.
“….? Ajajajajajaja, por qué estas llorando? Pasó algo malo?”
Sabía que Shalltear le estaba diciendo algo, pero no podía oírla. Era como si estuviera hablando desde un lugar muy alejado.
Los cayos en sus manos se habían formado de las ampollas encimas de otras ampollas, los incontables movimientos de práctica con la vara de acero, todo fue inútil. Las interminables carreras llevando la armadura puesta, las peleas con los puños desnudos contra monstruos que apenas había logrado ganar, todo había sido inútil.
La vida que había llevado hasta ahora, todo fue por nada.
Frente a la verdadera fuerza, Brain no era diferente de todos los debiluchos a los que había mirado con desprecio hasta ahora.
“He sido un tonto…”
“…Estas satisfecho ahora? Estaría bien si acabo con esto?”
Shalltear sonrió traviesa y se acercó con su dedo meñique en alto.
Viendo esto, Brain dejó escapar un gritó. No era el grito de batalla de un guerrero que había mostrado antes, sino el llanto de un niño.
Brain corrió.
Volviendo la espalda.
Entendía la diferencia en sus habilidades, estaba grabado en él. Shalltear sería capaz de alcanzarlo en un instante.
Sin embargo, nada de eso estaba en su mente. No, ni siquiera tuvo tiempo de preocuparse por esas cosas. Simplemente, con la cara manchada por las lágrimas, le mostró su espalda desnuda y corrió tan rápido como sus piernas podían llevarlo.
En ese momento, Brain sintió en su espalda la inocente voz de una niña cuyo aliento olía a sangre.
“Y ahora quieres jugar a que te atrape? Realmente te estás esforzando, no es cierto? Entonces supongo que lo disfrutaré. Ajajaja.”
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Un aire frío sopló dentro del gran hall.
El aire pasó a través de las barricadas y llegó hasta los 42 miembros restantes de la ‘Brigada Esparce Muerte’. Ya que era el cuarto más grande dentro de la cueva, este hall era usado normalmente como comedor. Sin embargo, en este momento, se había transformado en una fortaleza.
Localizado en la parte más profunda de la cueva que los mercenarios usaban como escondite, en los lados del largo y estrecho hall se encontraban numerosos cuartos, habitaciones y espacios de almacenamiento para armas y suministros de comida. Debido a esto, perder esta área significaba que el resto caería uno a uno inmediatamente después. En caso de un ataque, ellos construirían un fuerte en el hall y lo usarían como su última línea de defensa.
A pesar de llamarlo fuerte, la construcción era mediocre como mucho.
Primero, habían puesto mesas a los lados, y luego habían apilado varias cajas de madera para completar lo que apenas podría llamarse barricada. Lo siguiente que hicieron fue atar numerosas sogas a una altura de alrededor de la mitad de un hombre entre ellos y la entrada del hall. El propósito de esto era evitar que el enemigo se lanzara directamente contra la barricada.
Justo detrás de las defensas, casi todos los mercenarios tenían ballestas y esperaban listos para atacar. Se habían ubicado tanto al centro como a ambos lados.
Incluso aunque tuvieran que luchar contra armas de largo alcance, considerando el ancho de la entrada y el tamaño del hall, el grupo que ocupaba el hall definitivamente tenía la ventaja. Si el enemigo intentara atacar su formación de frente, no importaba en donde atacaran, ellos podrían responder de alguno de los otros lados. Incluso si atacaran con ataques de área, el grupo estaba esparcido, así que sería difícil que hicieran algún daño importante. Era una formación que hacía uso del fuego cruzado.
Aunque estaban protegidos por estas simples defensas que les permitían enfrentarse a grupos armados más grandes, las caras de los hombres mostraban preocupación.
El sonido del traqueteo de metal se oyó al mismo tiempo que sus cuerpos temblaban contra la cota de malla que los cubría.
Era verdad que la temperatura dentro de la cueva no era muy elevada, era suficiente para que los veranos se sintieran agradables, pero lo que se había apoderado de ellos era un poco diferente de un simple escalofrío.
Sólo hace un momento atrás, una fría risa se había oído desde la entrada. Era una risa aterradora que hacía eco contra las paredes de la cueva, haciendo que fuera imposible descifrar si se trataba de un hombre o una mujer. Era esta voz la que había hecho que sintieran ese frío.
Ya que el hombre más fuerte de la ‘Brigada Esparce Muerte’—Brain Unglaus—había decidido pelear, los mercenarios creían que construir la barricada estaba de más. Esa creencia fue completamente destruida por esa risa.
No debería existir un enemigo capaz de derrotar a Brain. Incluso ahora, creían esto.
La fuerza de Brain estaba en otro nivel. Era tan hábil que incluso los caballeros del Imperio no eran rivales para él. Los monstruos no eran la excepción, Brain podía matar a un ogro con un sólo ataque, y podía enfrentarse a una manada de goblins y cortarlos como si fueran pasto. Era un hombre al que no podrían derrotar ni siquiera si lo atacaban todos los miembros de la ‘Brigada Esparce Muerte’. No tenían más opción que llamar a un hombre así, el más fuerte.
Si un hombre de ese calibre hubiera perdido, las consecuencias serían graves.
El hecho de que su oponente hubiera tenido el tiempo de reír durante un combate contra Brain sólo significaba una cosa.
Incluso cuando todos podían entenderlo, nadie dijo nada. Lo mejor que pudieron hacer fue mirarse silenciosamente los unos a los otros.
Todos los miembros de la brigada de mercenarios tenían la boca cerrada, y observaban fijamente en dirección a la entrada del hall—la entrada de la cueva.
En medio de la creciente tensión pudieron oír el sonido de alguien corriendo. Lentamente se hacía más fuerte.
Alguien tragó saliva. El silencio dominaba el hall, y fue roto de pronto por el ruido de numerosas ballestas siendo preparadas para disparar.
Un hombre sin aliento corrió a través de la entrada del hall, bajo la mirada atenta del grupo de mercenarios. Había sido un milagro como las flechas no habían volado inmediatamente en su dirección.
“Brain!”
El jefe de los mercenarios gritó. Y unos momentos después el hall explotó en vivas. Eran rugidos de celebración por la victoria contra los intrusos.
Cada hombre golpeaba el hombro del hombre que tenía al lado, y se oyeron triunfales gritos elogiando a Brain.
Su nombre podía oírse incontables veces. Rodeado de vivas, Brain sostenía débilmente su espada en una mano y se quedó de pie a la entrada del hall con una expresión en blanco. De pronto comenzó a buscar entre las caras de los mercenarios frente a él.
No, eso no era cierto, estaba buscando otra cosa.
Viendo a Brain actuar tan diferente a su yo habitual, la celebración en el cuarto lentamente se detuvo.
Brain corrió hacia la barricada.
“H, Hey! Espera un momento! En un momento la abriremos!”
Como si no hubiera oído una palabra, Brain forzó su cuerpo a través de la barricada. No queriendo perder ni un sólo minuto, ni un segundo, Brain atravesó la barricada y corrió.
Con la mirada confundida de los bandidos siguiéndolo, Brain abrió la puerta hacia un cuarto de almacenaje y entró apresuradamente.
“Qué fue eso? Es que se olvidó algo ahí?”
“Quién sabe. Sin embargo había algo extraño en él…parecía que estaba llorando…no es posible, cierto?”
Sus cabezas se inclinaron a un lado mientras observaban la puerta que acababa de cerrarse, los mercenarios no podían entender el significado del extraño espectáculo que acababan de presenciar.
Entre ellos, la cara de un hombre había cambiado. Éste había entendido la verdad de la situación y sólo él, no, también Brain, sólo los dos se habían dado cuenta. Sin embargo, el hombre no tuvo tiempo de comprobar si estaba o no en lo correcto.
Click
Con un suave sonido, otra figura emergió desde la entrada.
No hacía falta decirlo, era una cara desconocida para ellos. Si nadie entre los mercenarios conocía quien era esa persona, eso significaba que ella era la intrusa responsable por el caos. La conmoción en el hall murió instantáneamente.
Era imposible, entonces la aparición de Brain tenía un significado completamente diferente. El hecho de que la intrusa siguiera viva significaba que él había perdido y huido.
Sólo había una intrusa, con una apariencia encorvada que se veía increíblemente escalofriante.
Con su cuerpo pequeño, parecía una chica joven. Sus manos colgaban sueltas a sus costados, y su barbilla estaba profundamente inclinada hacia abajo. Lo extraño era que considerando la posición de su cabeza relativa a la base del cuello, parecía que su cuello era por lo menos tres veces más largo que el de una persona normal.
Con tal apariencia, aparentemente sin importarle que su largo y plateado cabello estuviera arrastrándose por el suelo, lentamente ingresó al hall. Su fino vestido negro le daba la apariencia de estar completamente envuelta en la oscuridad.
Nadie dijo una palabra.
Era una apariencia tan extraña que provocaba un frío que congelaba sus corazones.
Lentamente—su cabeza se movió. Detrás del delgado cabello plateado que cubría completamente su rostro, dos ojos carmesí se encendieron. Y lentamente los entrecerró como agujas.
Todos los presentes entendieron. No—fueron forzados a entender.
Estaba riendo.
La aterradora joven levantó su barbilla, revelando su hermoso rostro. Pero para aquellos que acababan de ver su apariencia de hace unos momentos, no había algo más perturbador. Su cara era demasiado elegante, parecía una máscara creada por las manos de un artesano de primer nivel.
“Hola a todos. Soy Shalltear Bloodfallen. Es ésta la meta final? Se ha acabado el juego ya?”
La joven que parecía estar diciendo sinsentidos—Shalltear—inspeccionó sus alrededores. Pero incapaz de encontrar a la persona que buscaba, su bella cara frunció el ceño. Con nadie buscando interrumpirla, una vez más, la voz de la joven resonó en el hall.
“Entonces quieres jugar y que te encuentreeee?”
Rió traviesamente. Como si hubiera encontrado algo irrisiblemente gracioso, la joven miró hacia abajo y continuó riendo, mientras su cabello cubría su rostro.
Con la situación volviéndose más extraña a cada segundo, los mercenarios tomaron aire. Mientras tanto, la risa de Shalltear se hacía cada vez más y más fuerte.
“AjajajajajajaAJAJAJAJAJAJA!”
Todavía riendo fuertemente, levantó la cabeza.
La cara que se mostró ante sus ojos causó que los mercenarios simultáneamente sintieran como si sus corazones se hubieran detenido y como si su sangre se hubiera congelado.
No había belleza alguna en ese rostro. El color de sus irises se había derramado y había teñido de un profundo carmesí el resto de sus ojos. Sus dientes, que parecían tan blancos y hermosos sólo hace unos momentos atrás, fueron reemplazados con hileras de colmillos delgados como agujas, similares a los de la mandíbula de un tiburón. Sus labios, que despedían un brillo rojo hechizante, se volvieron más suaves y una saliva transparente caía de la comisura de su boca.
“AJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAAJAJA!”
Los labios de Shalltear se elevaron hasta justo debajo de sus orejas, y dejó escapar una risa que sonaba como el campaneo de incontables campanas desafinadas.
El hall resonaba como si gritara.
Incluso considerando que se encontraban en una cueva, el eco era aterrador. Era como si el aire mismo no pudiera soportar el ruido y estuviera llorando de dolor.
—chica?
—monstruo?
—bestia?
No era ninguna de esas cosas.
La personificación del terror—
Incluso a esta distancia, su respiración era tan abrumadora que el hedor a sangre era bastante aparente. Parecía como si el aire alrededor de ella estuviera siendo teñido de color rojo por el olor.
“Uuuuwaaaahhhhh!”
Con un grito, uno de los mercenarios completamente abrumado por el miedo apretó el gatillo de su ballesta.
La flecha voló a través del aire y se enterró profundamente en el pecho de Shalltear. Su cuerpo tembló ligeramente por el impacto.
“—Disparen!”
Despertando por la voz de su líder, el resto de mercenarios dispararon sus ballestas queriendo rechazar el miedo que sentían. Las flechas cayeron con el sonido de una pesada lluvia y atravesaron el cuerpo de Shalltear.
De los cuarenta disparos, treinta y uno dieron en el blanco. Cada una de las flechas se había enterrado profundamente en su objetivo. Era un resultado obvio, considerando que a esa distancia, las fechas fácilmente podrían penetrar a través de una armadura de hierro.
Habían cuatro flechas atravesadas en su cabeza, si hubiera sido humana, sería una herida fatal.
“La tenemos…”
Alguien murmuró.
Esa era la esperanza en los labios de cada uno de los mercenarios presentes. Aunque ella todavía se mantenía en pie, las flechas que cubrían su cuerpo hacían que pareciera un puercoespín. Siendo realistas, ella definitivamente estaba muerta. Aunque eso tenía sentido en sus cabezas, una espina llamada terror todavía estaba incrustada profundamente en sus corazones.
Los mercenarios, como si su instinto de supervivencia se los pidiera, comenzaron a preparan otra flecha en sus ballestas.
Y—Shalltear se movió.
Con un movimiento exagerado, como un conductor de orquesta moviendo su batuta, lentamente—estiró sus brazos. Todas las flechas que estaban profundamente incrustadas en su cuerpo, lentamente comenzaron a ser expulsadas y cayeron al suelo. Ni una sola gota de sangre se podía ver en ninguna de ellas. Las puntas de las flechas parecían intactas, como si no hubieran sido disparadas en primer lugar.
Shalltear rió. La sonrisa que se mostraba en su rostro realmente podía ser llamada repugnante.
El miedo se apoderó de ellos, sus gritos retumbaron en todas las direcciones y una vez más incontables flechas salieron disparadas en dirección a Shalltear.
Atravesaron sus ojos, su cuello y se enterraron en su estómago y en su hombro. Incluso bajo esa granizada, ella lo tomó como una molestia menor, una llovizna.
“Esoooooo nooooooooo funcionaraaaaaaaaaaa. Se estáaaan esforzando demasiadoooooooo.”
Un paso. Luego—un salto.
La distancia al techo era de casi cinco metros. Con un salto tan alto como para tocar el techo, fácilmente pasó sobre la barricada y aterrizó en el lado opuesto. Sus tacones tocaron el suelo con un click, y las flechas que cubrían su cuerpo resonaron al caer al suelo.
Volvió su cara hacia los mercenarios que todavía se encontraban recargando sus ballestas detrás de ella.
Y moviendo un pie hacia adelante—golpeó.
Fue un golpe sin usar todo su peso, era un simple golpe con su puño que pareció como si solamente estuviera estirando la mano hacia adelante. Pero la velocidad y el poder destructivo de ese puño estaban en una liga propia.
Su puño fácilmente atravesó al mercenario y golpeó la barricada. Con el sonido de una explosión, la madera se partió y fue destrozada, enviando volando por todos lados pedazos de la barricada.
Una pesada cortina de silencio recubrió el hall. Los únicos sonidos que podían oírse eran debido a las piezas de madera que caían al suelo.
Los mercenarios se quedaron de pie mirando distraídamente a Shalltear, sus manos ya no se molestaban en recargar las ballestas.
Shalltear procedió a hundir su dedo índice en el orbe de sangre que flotaba sobre su cabeza. Mientras lentamente retiraba el dedo, un hilo de sangre lo siguió por detrás y con él dibujó un símbolo frente a ella. Similar al Sánscrito o runas, había formado un símbolo mágico.
Se trataba de la habilidad llamada [Reserva de Sangre], de una las clases de Shalltear, [Bebedor de Sangre]. Acumular sangre de sus enemigos caídos, le permitía al usuario crear una bola de energía mágica que luego podría usar para otros propósitos. También, al usar su poder, uno podría usar habilidades de aumento mágico sin gastar MP (poder mágico – magic power).
[Magia de Penetración: Implosión]
Magia de nivel 10—cuando la magia del nivel más fuerte fue lanzada, los cuerpos de diez mercenarios de pronto se hincharon.
No tuvieron ni siquiera tiempo de gritar. Mientras se miraban a sí mismos confundidos, una cara llena de terror fue lo único para lo que tuvieron tiempo. Al siguiente momento—el sonido de globos al estallar pudo oírse mientras sus cuerpos explotaban.
“Ajajajajajajajaja! Ploooop! Es taaaan hermoso—!”
Shalltear se dirigió hacia la neblina roja y rió mientras aplaudía.
“Uwaaaahhh!”
Con un grito una daga se movió hacia ella y atravesó su pecho por detrás—a través del lugar donde se encontraba su corazón. Se movió y retorció, intentando ensanchar la herida.
“Muere!”
Luego de forma similar, una espada ancha cortó a través de su cabeza y se incrustó cerca a su ojo izquierdo.
“Sigan atacando chicos!”
Con una mezcla de gritos y rugidos, sus gritos de guerra explotaron mientras otros tres mercenarios usaban sus armas en Shalltear.
Una y otra vez., sus espadas cortaban a través de ella. Sin embargo, con la espada ancha atravesada en su rostro, Shalltear se mantenía en pie tranquilamente. Como si sus ataques ni siquiera le causaran comezón, ni que decir dolor. Mantuvo una sonrisa que sólo servía para enfurecerlos aun más.
Luego de incontables ataques, los cansados mercenarios liberaron la empuñadura de sus armas, y con gritos de lamento, la cubrieron de puñetazos y patadas. A pesar de la diferencia en tamaño, como una gran roca, Shalltear se mantenía inmóvil.
Shalltear inclinó la cabeza y observó a los atacantes, sumida en sus pensamientos. Luego, como si se le acabara de ocurrir algo bueno, dio un aplauso.
“Haaaaauuuuaaaaa.”
Como si liberara todo el calor dentro de ella, dejó escapar una gran exhalación. El hedor nauseabundo a sangre inundó los alrededores.
Shalltear perezosamente sacó la espada de su cabeza. No hace falta decirlo, no había dejado ni un sólo rasguño.
En el momento en que iba a blandir la espada, la mano de Shalltear se detuvo a mitad de camino. La espada en su mano gradualmente comenzó a hacerse pedazos. En su mente sedienta de sangre, ella recordó una de las penalidades de su clase [Caballero Maldito]. Arrojó el arma a un lado con decepción y perezosamente golpeó con su mano.
Tres cabezas rodaron por el suelo.
“C-corran! Rápido! Retrocedan!”
“No podemos ganar contra un monstruo así!”
Gritando al unísono, los mercenarios comenzaron a escapar.
Uno de ellos, que había perdido todas las ganas de seguir peleando, sintió las manos de Shalltear cerrándose por detrás de su cabeza. Crack, squish, con un sonido similar a abrir un molusco a la fuerza, pedazos de cerebro volaron en todas las direcciones mientras su cabeza explotaba.
“Ajajajajajaja. Qué sucede con su cabezaaaaaa? Qué miedoooooo!”
“Ajajajajajajajaja! Espérenme, todooooos! Ajajajajajajaja!”
Los mercenarios, que fueron vencidos por la curiosidad debido al sonido detrás de ellos, fueron recibidos por este espectáculo espantoso. Como algo salido directamente de una pesadilla, riendo, la reina sedienta de sangre corrió hacia ellos con la determinación de no dejar escapar ni a uno solo.
Un mercenario que se tropezó con sus propios pies mientras intentaba correr cayó postrado de rodillas.
“N-No me mates! Por favor! No haré cosas malas nunca más!”
Viendo al hombre, con la cara cubierta de lágrimas, agarrarse desesperadamente a su pierna y rogar por su vida, la cara de Shalltear formó una malvada sonrisa que parecía una grieta. El mercenario instantáneamente se dio cuenta de lo que significaba esa sonrisa, y su ya pálida cara se volvió completamente blanca.
“Whoooooshhh vueeeeelaaaa!”
“NO! NOOOOOOO!!”
Shalltear agarró al hombre, que desesperadamente se aferraba a su pierna, por la espalda y ligeramente lo arrojó hacia el techo.
Incapaz de resistir la abrumadora fuerza que tiró de él, el mercenario fue forzado a soltarse. Cerró los ojos con fuerza mientras su cuerpo fue envuelto por un momentáneo sentimiento de ingravidez. Sin embargo pronto, la gravedad lo tomó de vuelta y el dolor invadió sus brazos en el momento en que golpearon el suelo.
“Ughh!”
El dolor era prueba de que seguía con vida. Luego de un momento de alivio, el mercenario abrió ligeramente los ojos y pronto entendió que era una falsa esperanza. Con sus delgados brazos, Shalltear lo había atrapado gentilmente antes de que el resto de su cuerpo golpeara el suelo.
Él todavía no había escapado de las garras de este terrible monstruo.
No, no sólo eso—sus ojos le mostraron una enorme, boca abierta. Una pestilencia que jamás había experimentado antes, como una masa de sangre condensada, acuchilló su nariz.
“Ajajajajaja, queeee divertidoooo. Pensasteee que podríaaas morir taaaaan facilmenteeee?”
“N-No me ma—.“
“De ninguna formaaaaa, ha pasado taaaaaanto tiempo desde que succioné a alguieeeeeen.”
La boca se abrió hasta sus orejas, era tan ancha como para tragar completa la cabeza de un hombre.
Nadie en ese lugar tenía idea alguna.
Originalmente del DMMO conocido como Yggdrasil, el monstruo conocido como Vampiro Real era una existencia aterradora.
Sus mandíbulas abiertas se estiraban tan ampliamente que formaban un semicírculo, sus caninos llegaban hasta su barbilla, y sus ojos carmesí brillaban con el color de la sangre.
Sus pies y manos estaban equipados con garras afiladas como cuchillos que tenían más de una docena de centímetros de largo. Desde la extraña forma en que se movían a cómo saltaban hacia su objetivo al atacar.
El Vampiro Real tenía esa apariencia.
Un vampiro normal era un monstruo que era tanto humano y vampiro, y un Vampiro Real tenía una apariencia que era incluso más monstruosa.
Entre las diversas clases de vampiros, los únicos monstruos que podrían ser descritos como hermosos serían las sirvientas de Shalltear, las novias vampiro.
La razón por la que Shalltear, siendo un Vampiro Real, tenía una bella apariencia era simplemente debido a las habilidades de ilustración y de modelado 3d de los miembros del gremio que la habían diseñado.
La apariencia actual de Shalltear era la de un Vampiro Real. En otras palabras, su apariencia usual era una mentira.
Tomándolo como un juguete de goma, Shalltear cubrió el cuello del hombre con su boca como una fea sanguijuela gigante.
Sintiendo incontables agujas enterrándose en su carne, el mercenario oyó el repugnante sonido de grandes cantidades de sangre siendo absorbidos de su cuerpo.
El frío se apoderó de su cuerpo mientras sentía sus fluidos siendo absorbidos. Era un sentimiento aterrador que jamás había experimentado antes.
Aunque el mercenario quería luchar, sus extremidades se sintieron pesadas. Pudo sentir como su conciencia rápidamente se desvanecía.
Habiendo absorbido completamente la sangre del cuerpo, Shalltear arrojó el cadáver seco y lamió la sangre que le caía por la comisura de los labios con una larga y húmeda lengua. Viendo a los mercenarios que ahora corrían en un completo caos, mostró una sonrisa que cubrió completamente su rostro.
“Todaviaaaaaa haaaay tantoooosssss?”
Incontables gritos, como llantos de niños, y lamentos de desesperación resonaron a través de la cueva—.
♦ ♦ ♦
Rodeada por el silencio que ahora invadía el hall, Shalltear tenía una expresión de alegría. El orbe de sangre que flotaba sobre su cabeza ahora era un poco más pequeño que una cabeza humana. Había crecido debido a la gran cantidad de sangre que había absorbido.
“Estoooo es taaaan divertidoooooo!”
Oyendo el grito lleno de alegría de Shalltear, la novia vampiro que había estado bloqueando la entrada agachó la cabeza y respondió.
“Verla así de feliz me llena de alegría a mi también, gran ama.”
“Ahoooora, el plaaaaato prinnciiipaaaaaal!”
Shalltear se dirigió hacia la puerta por donde Brain había desaparecido, y la abrió con fuerza. Los tornillos se salieron y la puerta fue arrancada junto con las bisagras.
El cuarto era pequeño, pero estaba lleno de numerosos sacos y cajas de madera.
En ese lugar, Shalltear olió algo completamente inesperado. Mezclado con el aroma de la tierra—se encontraba el olor a aire fresco, venía debido al viento del exterior. Al mismo tiempo, sintió que la presencia del humano se debilitaba. Incluso cuando se había perdido en su Frenesí de Sangre, Shalltear no había olvidado ni una vez la misión que le habían encargado.
“KUUUUUAAAAAAAAAA!”
Ya fuera por la rabia o un simple aullido, Shalltear gritó en una voz extraña mientras se dirigía al origen de la brisa, arrojando a un lado la basura que bloqueaba su camino.
A menos de un metro, detrás de una pila de cajas, se encontraba un agujero. Aunque estaba casi completamente cubierto con tierra, había una pequeña grieta por la que entraba fluyendo libremente el aire fresco.
“Ellooooos teniiiaan una salidaaaaa de emergenciaaaaaa!”
El vampiro menor no había mentido, simplemente no sabía de la existencia de esta salida secreta.
Algo que muchos ignoraban era que incluso bajo la influencia de la magia, uno no podía revelar información sobre la cual no sabía nada en primer lugar. Si a la persona le habían dicho una mentira pero creía que era verdad, ésta esparciría información falsa cuando se lo preguntaran.
Al contrario de Mare, Shalltear no tenía habilidades que le permitieran mover la tierra. Y removerla con una onda de choque tenía el riesgo de que el agujero colapsase sobre sí mismo.
Había escapado.
Shalltear, que tenía la mente teñida de rojo, pronto se dio cuenta de que había fallado en su misión.
Su cara se distorsionó por la rabia.
Por qué, por qué este insecto humano no había actuado de acuerdo a las predicciones de ella, Shalltear Bloodfallen, la Guardián de Piso de Nazarick?
Ella iba a hacer que diera su inútil vida por el bien de Nazarick, por qué no entendió y estuvo feliz con esto?
Mientras Shalltear apretaba los dientes, la novia vampiro que se suponía estaba haciendo guardia fuera de la cueva le habló.
“—Shalltear-sama!”
Su temperamento estalló hacia la sirvienta que se había atrevido a abandonar su guardia sin que se lo hubiera ordenado. La visión de Shalltear se tiño momentáneamente de rojo mientras consideraba destruirla inmediatamente ahí donde estaba parada. Con un gran esfuerzo, se tranquilizó, era importante oír lo que la novia vampiro tenía que decir, podría ser importante.
“Queeeeé paaasaaa?”
“Un grupo numeroso se dirige a este lugar.”
“Huuuuhh? Sobreviiivieeentess? Entooonceees debemoooosss recibiiiirloooos! Ajaja jajaja ajajajaja!”
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Shalltear saltó hacia adelante. Como un pájaro a través de la oscuridad, aterrizó en un pie sobre la barricada en la entrada de la cueva. Sus sirvientas, las dos novias vampiro, lentamente la siguieron de vuelta a la entrada.
Shalltear tenía una sonrisa mientras observaba a su objetivo.
Había avistado un grupo en una formación compacta.
Dirigiéndolo se encontraban tres hombres que parecían ser guerreros. Cada uno de sus equipos era diferente, pero incluso el más harapiento del grupo vestía una armadura forjada al sobreponer muchas escamas metálicas juntas, una armadura de escamas. Cada hombre sostenía un arma en una mano y cargaba un escudo en la espalda.
Detrás de ellos iba una guerrera vistiendo una armadura de bandas. En la parte posterior del grupo, protegidos por los que iban al frente, caminaban un hombre vestido de forma ligera sosteniendo un bastón, lo más seguro era que se trataba de un encantador mágico. A su lado, caminando lado a lado se encontraba un encantador mágico basado en fe vistiendo el atuendo de un obispo sobre su armadura. El hombre llevaba un pendiente alrededor de su cuello con la forma de una flama.
El grupo de seis, a pesar de sorprenderse con la súbita aparición de Shalltear desde dentro de la cueva, no cayó en el desorden y mantuvieron su guardia. Era una reacción nacida de la experiencia.
“Nooo esstaaaaaa maaaaal.”
No le importaba matar humanos que eran tan débiles como el tofu, pero tener oponentes que parecía que podían enfrentarse a ella era mucho más interesante.
Shalltear sonrió con entusiasmo al mismo tiempo que sus ojos carmesí brillaron por la anticipación.
“Esa cosa ha hablado…!”
Pudo verse una expresión de sorpresa en la cara del encantador mágico, pero fue sólo por un instante. Habiendo inmediatamente recobrado su compostura—
“El enemigo puede ser un vampiro! Sólo las armas mágicas y de plata son efectivas. La victoria es imposible! Retírense! No la miren a los ojos!”
Había gritado con una voz tan fuerte que pudo ser oído en toda la cuenca.
Habiendo dicho solamente la información importante, el responsable por el resto del grupo había sido tanto acertado como rápido. Los tres guerreros al frente se equiparon con sus grandes escudos y asumieron una postura defensiva. No miraban a la cara de Shalltear, en lugar de eso enfocaron sus ojos en su pecho o en su abdomen. La guerrera detrás de ellos tomó cada una de sus armas y comenzó a aplicar un recubrimiento. Un desagradable hedor llegó hasta la nariz de Shalltear.
Plata alquímica.
Un aceite especial hecho por alquimistas; cuando se usaba en las armas, formaba un recubrimiento mágico alrededor de la espada que le daba un efecto similar a la plata.
Las armas de plata eran caras. No sólo eso, se desgastaban mucho más rápido que las armas hechas de hierro por lo que no se podían usar por mucho tiempo. Era por eso que la mayoría de aventureros optaban por comprar la plata alquímica en su lugar, y usarla cuando fuera necesario.
Con las armas ahora imbuidas con las propiedades de la plata, el grupo comenzó su retirada.
Incluso la forma en que huían era impresionante. El grupo entero se movía como uno solo, con movimientos ordenados y en sincronía.
“Mi señor, Dios de las Flamas—-”
“Es inútil! Concéntrate en usar magia defensiva!”
Habiendo detenido al obispo de usar su pendiente, el encantador mágico concentró su magia al frente del grupo. El obispo lo siguió y comenzó sus encantamientos de nuevo.
Aunque variaba con la clase, en general, los obispos usaban el poder de Dios para suprimir, destruir y dominar seres como ángeles y demonios. Sin embargo, era un método efectivo solamente contra enemigos cuyas energías mágicas eran mucho menores que las del encantador. En otras palabras, el obispo había intentado usar algún hechizo para suprimir a la no-muerta justo ahora. El encantador mágico había entendido inmediatamente la diferencia en fuerza entre el monstruo y el obispo, y le dijo que no perdiera energía y la usara para algo más efectivo en su lugar.
Habiendo deducido quien era el líder por las interacciones dentro del grupo, Shalltear decidió seguir sus órdenes y capturarlos. Pero su corazón seguía nublado por el impulso de matarlos a todos y ver más sangre.
Quería matarlos, aplastarlos bajo sus pies, arrancar sus extremidades una a una, para cubrirlos de sangre. No podía resistirlo. Su respiración se dificultó y de su boca comenzó a salir espuma.
[Protección Anti Maldad]
[Protección de Mente Menor]
Uno a uno, los dos encantadores mágicos lanzaban hechizos defensivos sobre los guerreros al frente.
Shalltear, que estaba perdida en medio de su emoción, aunque levemente, sintió algo parecido a la admiración. Incluso si se trataban de los más básicos—del 1er nivel, los hechizos que usaban eran los más apropiados para la situación. Ellos eran diferentes a los mercenarios con sus imprudentes ataques, o del tonto guerrero que sin siquiera ser capaz de usar artes marciales había atacado solo.
Dicho eso—era un esfuerzo inútil, al final, sólo eso; inútil. Contra una fuerza tan superior, nada de lo que hacían tenía ningún valor.
Ante una resistencia tan graciosa, el delgado hilo de autocontrol que mantenía a raya a Shalltear se rompió.
“No más….No Puuuueeeeeeeeeedo espeeraaaaaaaaar maaaass!”
Con una voz descontrolada, Shalltear movió sus pies.
Fue un movimiento leve, casi un sólo paso. Pero para los que la vieron, pareció más rápida que un vendaval.
Y así como así, su mano apuñaló hacia adelante.
Penetró escudos, despedazó armaduras, ignoró las barreras mágicas y perforando a través de piel, carne y hueso, su mano se cerró sobre un corazón palpitante y en un instante—lo arrancó. Ignorando la figura del guerrero derrumbándose sobre el suelo, Shalltear mostró el bulto moviéndose en su mano para que el grupo pudiera verlo. La guerrera dio un pequeño grito, y la cara del obispo le decía que estaba observando una abominación.
Encantada porque había obtenido la reacción que buscaba, Shalltear rió emocionada y lanzó un hechizo.
[Animar Muerto]
El guerrero que había perdido el corazón lentamente se puso de pie. Se había convertido en un zombi, un no-muerto del nivel más bajo. Sin embargo, no terminó ahí.
Shalltear lamió el corazón en su mano y lo metió dentro del orbe de sangre flotando sobre su cabeza. Cuando lo sacó de vuelta, en su lugar se encontraba una masa pulsante de sangre—era como si estuviera imitando la forma del corazón de antes. Arrojó el bulto de sangre hacia el zombi.
Como un insecto, el bulto se retorció y se dio la vuelta, ingresando dentro del cuerpo del zombi. Thump. Por un instante, el cuerpo tembló. Luego de varias convulsiones, el zombi lentamente comenzó a transformarse.
Como si toda la humedad de su cuerpo se hubiera evaporado, su piel se secó y se partió. Sus uñas crecieron a varias veces su tamaño, y unos caninos agudos se formaron de sus dientes. El no-muerto ya no era más un zombi.
Habiendo presenciado el nacimiento de un vampiro menor, las estupefactas voces de los aventureros gritaron al unísono.
“Eso es imposible! Nunca he oído de un vampiro que pudiera usar libremente magia de un nivel tan alto como ése!”
“Estás ante uno en éste momento! Cálmate! Mantén la cabeza fría!”
“Pero!”
“—Es imposible retirarnos! Debemos luchar!”
“Entendido!”
Mientras el obispo se encontraba confundido, uno de los guerreros levantó su arma y se lanzó hacia Shalltear. Los guerreros restantes atacaron al vampiro menor, que había sido su aliado en el pasado.
“Mi señor, Dios de las Flamas. Destruye a este repugnante ser ante ti!”
Un poder divino invisible irradió desde el pendiente del obispo en todas las direcciones. Por demás está decirlo, Shalltear no se vio afectada.
“Ajajajajajajajaja!”
Uno de los guerreros logró atravesar al vampiro menor. Sus movimientos habían sido afectados por la energía sagrada del obispo. Ya que no se había transformado completamente, seguía siendo en parte zombi y era por eso que el ataque del obispo había sido efectivo. A pesar de saber esto, el hecho de que su criatura hubiera perdido ante el poder trivial de un Dios fue suficiente para ofender a Shalltear.
Mientras bloqueaba la espada que se dirigía hacia ella con su dedo meñique, Shalltear miró con molestia al obispo que se encontraba en la retaguardia del grupo.
“Apaaaaarrrtaaaateeeeeeeeee!”
Perezosamente movió su mano derecha. Éste simple movimiento cortó el cuello del guerrero y éste cayó al suelo, derramando sangre de la herida.
“[Incremento de Fuerza Menor].”
Un poderoso hechizo fue usado sobre el último guerrero. Un vampiro menor con los movimientos entorpecidos contra un guerrero con la fuerza incrementada por magia. El rumbo de la batalla entre ellos estaba lentamente poniéndose en favor del guerrero.
Bueno, parecía que estaban disfrutándolo, así que sería desconsiderado interrumpirlos. Después de todo, todavía habían muchas otras presas.
Con su sed de sangre desatada, Shalltear pensó esto en su cabeza y se volvió a mirar al obispo.
Como si pretendiera bloquear su línea de visión, la guerrera se puso en su camino, no obstante con un arma de hierro.
Era casi adorable, en cierta forma. Incluso estando obviamente aterrada, tenía una apariencia determinada mientras sostenía la espada—Era como la patética resistencia de un animal pequeño. Shalltear sintió su abdomen bajo acalorarse al tiempo que se sentía cautivada por los placeres de la carne.
Que sonidos hará si me como sus dedos? Debería cortar sus orejas y hacérselas comer? No, antes de hacer nada, beberé su sangre. Es la primera presa femenina desde que me aventuré fuera, después de todo.
“Pooooossstreeee, encooooontrraaaadooo.”
Luego de proclamar esto con la boca bien abierta, ella saltó.
Shalltear fácilmente pasó sobre la mujer, y aterrizó directamente en frente del obispo y del encantador mágico.
Antes de que el obispo pudiera siquiera moverse, Shalltear gentilmente cerró su mano sobre la de él que se disponía a agarrar el pendiente y la aplastó instantáneamente. Aplanada por el abrumador apretón, los huesos de su mano se quebraron completamente. Sin tener ningún lugar a donde ir, la piel y carne estallaron de la palma de Shalltear.
“GAAAAAAHHHH!!”
Satisfecha con los gritos del obispo, Shalltear amablemente le dio un regalo, lo liberó de su dolor.
Con un movimiento de su mano, la sangre brotó del cuello sin cabeza. La joven asintió con felicidad mientras veía la sangre ser absorbida dentro del orbe sobre su cabeza.
De pronto, una espada interrumpió la escena, penetrando a Shalltear por detrás. Pero como si fuera un árbol gigante, ella ni se inmutó. Era como si la espada que salía a través de su pecho fuera sólo un inconveniente sin importancia.
“No puede ser…no está funcionando! Incluso tratándose de plata?!”
Viendo que Shalltear no había sido afectada por la espada que claramente la había atravesado por el pecho—justo a través de su corazón, la mujer gritó.
Hace un minuto atrás, la guerrera no tenía un arma de plata. Debía de haber recogido una de las espadas de uno de los guerreros muertos.
La información que había gritado el encantador mágico inicialmente no era del todo equivocada, sin embargo, tampoco era completamente correcta. Un arma de plata por si misma era inútil contra Shalltear. A parte de ser forjada con plata, debía ser imbuida con magia poderosa, o ser hecha con metales especiales.
Ignorando a la mujer detrás de ella, Shalltear miró al encantador mágico que seguía estando estupefacto.
Su boca se movió rápidamente.
“[Flecha Mágica]”
En el momento que el hechizo fue lanzado, dos flechas de luz volaron hacia Shalltear y—se desvanecieron en un instante.
La habilidad de Shalltear—Invalidación Mágica se activó. No era perfecta, y podía ser suprimida por aquellos con magia más poderosa. Pero con tanta diferencia de poder entre ellos, el hechizo fue fácilmente anulado.
En otras palabras, lo que eso significaba era que el encantador mágico no tenía una sola forma de enfrentarse a Shalltear.
“Abuuuriiiiiiiidooo!”
Habiendo perdido el interés, Shalltear movió su mano e instantáneamente cortó su cabeza.
Volviéndose, el vampiro menor y el guerrero todavía seguían enfrascados en una ardua batalla.
Shalltear extendió las manos hacia las dos cabezas en el suelo. Tomando a ambas de los pelos, tenía una expresión de aburrimiento. Con una masa de alrededor de seis kilogramos, arrojadas a una increíble velocidad, el resultado era obvio. Ambos lentamente cayeron al suelo.
Todo este tiempo Shalltear había ignorado a su postre—la guerrera mujer que cortaba y atravesaba implacablemente su cuerpo.
Pero era inútil.
Contra Shalltear, que ni siquiera sentía cosquillas, ni que decir dolor por sus ataques, era una acción carente de sentido. Lo único que hacía era llenar de huecos su vestido. Pero incluso eso, ya que su vestido tenía cualidades mágicas, sería reparado en tanto Shalltear se encontrara bien.
“Entooooonceeeeeessss! Poooosstreeee! Tieeeeempoooo de comeeeeer!”
Con una risa como de una niña que había guardado su postre para el final—incluso así, era un sonido asqueroso y malvado—Shalltear se volvió hacia la mujer que atacaba su espalda y cruzaron miradas.
En el momento en que su visión cruzó los ojos rojos de Shalltear, la guerrera se dio cuenta que era la única que quedaba. Con lagrimas cayendo de sus ojos, retrocedió un paso, luego otro. Entonces, buscó algo fervientemente en la bolsa de su cinturón.
Con su mundo teñido de rojo, Shalltear observaba con una expresión relajada como se esforzaba la mujer. Sintió una leve curiosidad sobre lo que la mujer intentaba hacer.
Ella rápidamente tomó una botella y la arrojó.
Shalltear observó la botella que rodaba en el aire en dirección a ella y sonrió.
Aunque la mujer la había arrojado con todas sus fuerzas, ante los ojos de Shalltear, era demasiado lenta. Podía esquivarla fácilmente. Sin embargo, la arrogancia de los fuertes se lo impidió. Y también, Shalltear quería verla; la expresión en el rostro de la mujer en el momento en que su última, arma secreta era destruida.
El deseo de matar era sobrecogedor.
Pero Shalltear se contuvo. Mientras más aguardara, mayor sería el placer que sentiría cuando finalmente la probara.
Mientras Shalltear miraba la botella acercase a ella, pensó distraídamente.
Agua bendita? O es fuego líquido? Sea lo que sea, es inútil. Qué resistencia tan patética. Como pensaba, primero beberé lentamente su sangre, sólo lo suficiente como para que no muera. Si es virgen, estará bien si bebo hasta que muera. Si no, jugaré con ella un poco, preferiblemente sin derramar su sangre.
Habiéndolo decidido, Shalltear ociosamente echó a un lado la botella con una mano. El impacto causó que el líquido rojo escapara de la boca de la botella, derramándose sobre su piel.
Y entonces—un ligero dolor.
El interior de la cabeza de Shalltear se volvió blanco instantáneamente. La sed de sangre que se agitaba violentamente dentro de su cuerpo había desaparecido.
Miró fijamente la fuente del dolor; su mano que había bloqueado la botella. Un fuerte aroma venía del lugar donde el líquido la había tocado, y también un tenue humo.
Shalltear movió su vista hacia el suelo. La botella se encontraba ahí con la tapa abierta, liberando la aromática fragancia. Era un olor que ella conocía muy bien.
Era una botella de pociones comúnmente usada en la Gran Tumba de Nazarick.
El líquido en si era probablemente una Poción de Curación Menor. Los no-muertos eran dañados por ítems curativos, era esa la razón de que la piel de Shalltear se había derretido ligeramente.
“Imposible!”
Una voz irritada pareció sacudir el aire mismo.
“Tráiganme a esa mujer viva!”
En respuesta a su orden, las novias vampiro que habían permanecido a un lado hasta ahora se movieron. Mientras Shalltear estaba perdida en sus pensamientos, la mujer había usado la oportunidad para volverse y escapar. Las dos novias vampiro rápidamente acortaron la distancia y la tomaron por los brazos de ambos lados.
Aunque la mujer luchaba violentamente, la diferencia en fuerza entre un humano y un vampiro era demasiada. Fue arrastrada muy fácilmente ante Shalltear.
“Mírame a los ojos!”
Shalltear tomó la barbilla de la mujer y a la fuerza cruzaron las miradas. No hace falta decirlo, tuvo cuidado con su fuerza, de otro modo hubiera arrancando accidentalmente su barbilla y terminado con una situación incómoda. Aunque Shalltear sabía usar magia de fe, siendo no-muerta, no podía usar los hechizos de curación normales.
Forzada a mirarla, los ojos de la mujer se nublaron rápidamente, y la aterrada expresión en su cara fue reemplazada por una expresión amigable. Era el efecto de encantamiento de los [Ojos Demoniacos de la Atracción]. Sintiendo que la tenía bajo su poder, Shalltear liberó a la guerrera.
Tenía varias preguntas que hacerle.
Pero sólo había una que debía ser preguntada primero que nada.
Shalltear tomó la botella de poción que había caído al suelo y la sostuvo frente a la guerrera.
“De dónde obtuviste esta poción? De quién, dónde?!”
“En una taberna, un hombre en armadura negra me la dio.”
Oyendo las palabras que habían sido dichas como si no fuera nada importante, el cuerpo entero de Shalltear se congeló.
“…Espera…No, eso es imposible…pero…cuál…cuál era la ciudad?”
“Era una taberna en E-Rantel.”
Shalltear estaba atónita, como si el mundo estuviera temblando. Ya que aquel hombre en armadura negra, ella tenía el presentimiento de que sabía de quien se trataba.
Si ese era el caso, el mayor problema era, por qué razón esta mujer tenía posesión de la poción. Era difícil de imaginar que él se la daría sin ninguna razón.
“No puede ser…”
Acaso le había entregado esto a esta mujer con alguna instrucción desconocida? O tal vez le había dado la poción para formar algún tipo de conexión, o tal vez para fortalecer su amistad.
La digna apariencia de Ainz Ooal Gown, el gobernante absoluto de la Gran Tumba de Nazarick, apareció en su mente. La posibilidad de que ella hubiera arruinado algún tipo de plan que se le hubiera ocurrido a él le quemaba en el corazón.
“Por qué vinieron aquí?! Cuál era su objetivo?!”
Ya no podía darse el lujo de fingir delicadeza con sus palabras. Ahora reunir tanta información como le fuera posible era su primera prioridad, Shalltear miró a la mujer con los ojos inyectados con sangre, con un sentimiento completamente diferente al de antes.
(Shalltear usualmente habla como una geisha, algo que no se puede traducir al español. En este punto deja de hacerlo.)
“Sí. Nuestra tarea principal era patrullar los caminos. Pero cuando oímos que el escondite de un grupo de bandidos se encontraba cerca, vinimos a investigar. Parecía que algo había pasado, así que nos dividimos en dos grupos y vinimos en una misión de reconocimiento.”
“Dividieron su equipo en dos?”
“Sí. Ya que no sabíamos cuántos bandidos encontraríamos, nuestro trabajo era llamar su atención y atraerlos hacia la trampa que los otros estaban preparando.”
“Entonces hay otro equipo.”
Pensando que otra molestia se había presentado, Shalltear chasqueó la lengua.
“Entonces, cuántos de ustedes hay en total?”
“Incluyéndome a mí, los que vinimos fuimos siete, y—”
“Qué? Espera, siete? No seis?”
La vista de Shalltear se movió hacia los cuerpos en el suelo. Tres guerreros, un obispo, un encantador mágico—y esta mujer; los números no concordaban.
Ante los ojos repletos de preguntas hasta el tope, la mujer guerrera respondió sin darle importancia.
“Sí. En caso de una emergencia, teníamos a un ranger que iría a E-Rantel en busca de refuerzos.”
“Qué…?”
La voz del encantador mágico de antes fue extrañamente fuerte. Es cierto, tan fuerte que—la cuenca completa hubiera podido oírlo.
“Kuh!”
Los ojos de Shalltear se abrieron de par en par mientras saltó de la cuenca con una velocidad más rápida que el viento. Aunque había subido hacia la cima y estudiado los alrededores, incluso sus ojos que podía ver en la oscuridad no podían atravesar los arboles. Incluso cuando enfocó sus oídos, el único sonido que pudo oír fue el movimiento de la vegetación causada por el viento.
Shalltear no poseía las habilidades necesarias para detección o para búsqueda. En la situación actual, encontrar a un humano en este bosque era imposible.
“Demonios!”
Shalltear gritó con rabia.
Lo había perdido. Honestamente se había confiado demasiado. Con esto—ya eran dos veces. Apretó fuertemente los dientes.
“Vengan, familiares!”
Bajo los pies de Shalltear, su sombra se retorció, y varios lobos salieron de ella. No eran lobos normales. Su pelaje oscuro era tan negro como la noche y sus ojos rojos brillaban con una astucia cruel.
Eran monstruos de nivel 7, Lobos Vampiro.
Aunque Shalltear podía invocar a numerosos monstruos con su habilidad, [Levantar Familiares], sólo estos lobos podían rastrear a su enemigo.
“Síganlo. Maten a cualquier humano en este bosque!”
Dando una orden como un rugido, los diez lobos vampiro corrieron al mismo tiempo hacia el bosque.
Mientras los miraba desde atrás, Shalltear sintió que las oportunidades de que lo lograran eran bajas. Una imagen de Aura le vino a la mente. Aunque probablemente no estaba a su nivel, un ranger seguramente tendría algunos trucos bajo la manga cuando se trataba de cubrir sus huellas.
En otras palabras, era necesario asumir que había logrado escapar para pensar en su siguiente movimiento. Shalltear se apresuró de vuelta al lugar original y le preguntó a la guerrera, como si fuera a atacarla.
“Primero, hay alguien más además de ti que haya recibido una poción del hombre en armadura negra?”
“No, no hay nadie más.”
“Bien! La siguiente pregunta. Hay alguna posibilidad de que el ranger se vuelva a reunir con el equipo sobrante?”
“Ninguna. En una situación donde nuestro equipo enfrentara la posibilidad de ser aniquilado, su trabajo era abandonar el equipo y regresar a la ciudad. Ese era el camino que ofrecía la mayor posibilidad de supervivencia.”
Era un preparativo que tomaba en cuenta tanto la posibilidad de su derrota como sus alrededores. Debido a esto, no sería una exageración decir que Shalltear estaba acorralada. Dándose cuenta, estalló en cólera.
“Débiles humanos, siempre con sus astutos trucos—Si alguna vez obtengo el permiso de subyugarlos, me aseguraré de que sean tratados como los gusanos que son!”
Liberar su rabia no cambiaba la realidad de la situación actual.
Era casi seguro que la existencia de un vampiro llegaría a oídos de la ciudad.
Lo que no sabía era si el ranger había sido capaz de ver su apariencia. En medio de la noche, en una esquina de la cuenca…Era difícil imaginar que la vista de un humano pudiera ser capaz de percibir su apariencia bajo tales condiciones.
Incluso así—
“Demonios!”
Gritando maldiciones, Shalltear se sumió en sus pensamientos.
Las órdenes de Ainz—
Tus objetivos esta vez son criminales. Del tipo que no serán un inconveniente incluso si fueran a desaparecer.
Si alguno de los bandidos con los que te encuentres es capaz de usar artes marciales o magia, debes capturarlo a cualquier costo, incluso si tienes que succionar su sangre y esclavizarlo. Si encuentras criminales que tengan conocimientos sobre las guerras de este mundo, entonces también, debes capturarlos. Y no olvides, no causes una gran escena. Si los movimientos de Nazarick se hicieran conocidos, existe la posibilidad de que eso interferirá con nuestros planes futuros.
—eran esas.
Entonces ella había ido contra la mayoría de sus directivas.
Shalltear suprimió el creciente deseo de arrancarse el cabello.
“Todavía, está bien. Todavía, está bien. Todavía, está bien.”
Continuó repitiendo estas palabras como si tratara de hipnotizarse a sí misma.
Incluso si la información sobre un vampiro llegaba a la ciudad, eso no significaba que su nombre o algo relacionado a Nazarick también lo harían.
En otras palabras, no había nada que conectara al vampiro que había atacado este lugar con Nazarick. Las personas en la ciudad asumirían que los mercenarios de este escondite habían sido masacrados por un vampiro salvaje—si algo así siquiera existía.
De todas formas, la historia tenía varias inconsistencias, pero era imposible hacer ninguna otra suposición sin más información.
Una vez más, Shalltear cayó en un remolino de pensamientos.
El siguiente problema era, con sus suposiciones como premisas, como lidiar con esta mujer.
Incluso si fuera encantada, su memoria no desaparecería completamente. La opción más segura sería matarla. El problema con ese método era que ella no conocía las intenciones de su amo del porqué le había entregado la poción a la mujer.
Si se la había entregado con algún objetivo en mente, entonces matarla aquí crearía un problema para su amo. Eso era muy peligroso.
Si le perdonaba la vida, los otros se preguntarían por qué había sido la única. Entonces, todo tipo de información—especialmente sobre la apariencia de Shalltear, sería revelada. Aunque no era un inconveniente por el momento, no había forma de decir que pasaría en el futuro.
Lo mejor sería contactar a su amo, pero Shalltear no sabía cómo usar el hechizo de [Mensaje].
Entonces qué era lo que se suponía que debía hacer ahora—
“Ahhhhh…Ainz-sama me va a regañar…”
Murmurando con una voz tan baja que nadie pudo oírla, Shalltear puso su cabeza entre sus manos.
“Si sólo no tuviera el Frenesí de Sangre…No, eso es irrespetuoso con mi creador, Peroroncino-sama. Si sólo pudiera suprimirlo…”
Era ya muy tarde para lamentarlo. No importaba de qué modo se ocupara de la guerrera—ahora no importaba, una reprimenda era inevitable. Lo único que quedaba era decidir que sería lo mejor para mitigar el daño.
“Algo malo, en lugar de algo peor.”
Shalltear pensó sobre ello una y otra vez hasta que le salió humo de la cabeza, y tomó una decisión.
En lugar de matarla, perdonarle la vida crearía más opciones. Matarla sería irreversible, pero si la dejaba ir, alguna cosa podría hacerse.
Shalltear lo decidió así. No, no sería errado decir que se engañaba a sí misma.
“Tu nombre?”
“Es Brita.”
“Está bien…no lo olvidaré!”
Shalltear hizo que la mujer llamada Brita se alejara un poco. Luego llamó a sus dos sirvientas, las novias vampiro.
“Vamos a recoger todo aquí y nos retiraremos.”
Estaba preocupada sobre si habría suficiente tiempo como para el saqueo. Sin embargo, debía apostar a que engañaría a los otros y les haría pensar que este ataque tenía el objetivo de robar un botín. Ya que ya había fallado, lo menos que podía hacer era tratar de esparcir información falsa.
“Shalltear-sama, qué debemos hacer con las mujeres?”
Shalltear fijó su mirada sobre la mujer que se encontraba de pie a cierta distancia.
“Déjenla así.”
“No, quiero decir con las otras mujeres.”
“…Qué? Otras mujeres?”
“Sí, Shalltear-sama. Buscamos dentro de la cueva por sobrevivientes y encontramos a varias mujeres que parece eran usadas por los bandidos para saciar su lujuria. Cómo quiere que nos encarguemos de ellas?”
Shalltear frunció el ceño.
Qué demonios.
Shalltear, se volvió y miró nuevamente.
Ya que no habían visto mi rostro, no debería importar que las dejara con vida. Pero era esa la acción correcta? Es molesto así que debería simplemente matarlas? No, entonces sería sospechoso que no haya matado a Brita también.
Incapaz de decidir que sería lo más ventajoso, Shalltear se mantuvo así.
“Qué deberíamos ha—”
“Haaaaaa? Cómo voy a saberlo!”
Por qué tienes que preguntarme algo como eso, tonta.
Su cara decía lo mismo. Si no lo hubiera sabido, habría podido decir que lo ignoraba si llegaba a eso. Pero ignorarlo a propósito luego de que se lo habían informado era claramente una traición a su amo.
“Suficiente, no lo sé! No lo sé! Déjenlas ahí! Y lleven a Brita con esas mujeres también!”
“Eso estará bien?”
“No importa, no lo sé, demonios! Cállate por un minuto!”
“Lo siento, Shalltear-sama.”
“Nos vamos! Muévete!”
Las vampiros agacharon las cabezas y comenzaron a cumplir sus órdenes. Mientras tanto Shalltear lentamente sostenía su cabeza mientras se agachaba.
“…Me van a regañar…qué debería hacer…pero…huh?”
Shalltear levantó la cara y sus ojos observaron en dirección al bosque por donde los lobos vampiro habían desaparecido.
“…Encontraron algo?”
Sintió que sus familiares desaparecían en un abrir y cerrar de ojos. No habían sido dispersados con magia, en lugar de eso, alguien los había matado.
“Arrojen a esa mujer con el resto y síganme! Dejaré una señal detrás!”
Su decisión fue rápida. Habiendo gritado estas palabras, Shalltear echó a correr con una velocidad que parecía cortar el viento.
Aunque era obstaculizada por el bosque, incluso un humano a caballo no hubiera sido capaz de escapar de la Shalltear actual.
Habiendo atravesado el bosque en un suspiro, Shalltear corrió hacia el lugar donde había sentido por última vez a sus familiares.
En el lugar se encontraban doce humanos.
Cada uno tenía un conjunto diferente de armadura.
Su equipamiento no tenía una apariencia simple, tenían un aspecto único. Para efectos de comparación, eran similares a lo que Shalltear llevaba. Emanaban un gran poder. Pero ya que Shalltear no tenía ninguna habilidad que pudiera identificar ítems, todo esto era basado en su intuición. De todas formas, el sentimiento que daban sus armas le recordaban a ítems de clase legendaria.
Shalltear ardía con preguntas sobre quiénes eran estas personas. Los doce hombres y una mujer tenían un aura que era muy diferente a los humanos que había encontrado hasta ahora en este mundo. Era como la diferencia entre un ratón y un león.
Mientras los ojos de Shalltear se movían de persona a persona, su vista se detuvo en cierto hombre.
Ese tipo…es fuerte?
Aunque la sorprendida Shalltear quería estimar que tan poderoso era, ella no era de la clase guerrera y no pudo obtener una medición acertada de su fuerza. Sólo entendió que el hombre no sólo era más fuerte que las dos novias vampiro, sino que se encontraba por encima incluso de la Pléyades Solution.
Shalltear lo observó.
Lo había reconocido como un hombre debido a su equipamiento, pero su cara era andrógina.
No sabía si llamarlo hombre o mujer, parecía ambos y ninguno al mismo tiempo. De estatura corta y con una cara joven, probablemente todavía se encontraba en crecimiento—esto sólo hacía que fuera más difícil determinar su género.
Su pelo negro azabache era tan largo que llegaba al suelo. Sus agudos ojos, como rubíes, mostraban rasgos de precaución al mirar a Shalltear. Con su lanza que se veía común a comparación de su armadura, el hombre avanzó hacia ella.
“—Úsalo.”
Con una voz como un frío lago. Al oír su orden, un murmullo de inquietud recorrió a los que estaban alrededor de él. Shalltear no entendía lo que significaba, sólo que había ordenado usar un ítem de considerable poder. Tal vez uno que rivalizaba con el poder del ítem de clase divina que poseía Shalltear.
Aunque los humanos se movieron siguiendo la voz, Shalltear los ignoró completamente. Sólo le preocupaba una única persona y todos los demás no representaban mucho peligro.
Al centro de sus movimientos se encontraba una mujer vestida con ropas extrañas.
Parecía un vestido de una sola pieza para mujer con una gran abertura a un lado y un cuello redondo.
Era de un color blanco plateado, con la imagen de un dragón de cinco garras elevándose al cielo bordado en hilos de oro.
En el mundo de Ainz, era algo conocido como Cheongsam.
Sin embargo, la cara de la mujer en el vestido se encontraba arrugada por la edad. Sus piernas expuestas recordaban a papas secas. El vestido no concordaba con su apariencia. A tal punto que uno querría entrecerrar los ojos, a tal punto que Shalltear desvió la mirada.
Pero ésa sería la última sensación de incongruencia.
Todo podría haber sido diferente por el más pequeño de los caprichos.
Si Ainz no hubiera capturado a Nigun, si Ainz no hubiera contraatacado con tanta fuerza al hechizo de información de la Teocracia Slane, si la Teocracia no hubiera cometido el error de creer que el ‘Rey Dragón de la Ruina’ había resucitado, si Shalltear no se hubiera distraído—todo hubiera sido diferente. Sin embargo, el hecho de que tantos ‘si hubiera’ habían coincidido, en otras palabras, significaba que fue algo inevitable.
El nombre del vestido era ‘Caída del Castillo y del País, Kei Seke Koku’
Un ítem dejado atrás por uno de los Dioses que salvó a la humanidad, uno de los sujetos de su adoración. Poseía un poder que incluso Shalltear no tenía.
Un escalofrío.
Incluso siendo la Guardián de Piso más poderosa en la Gran Tumba de Nazarick, el cuerpo de Shalltear tembló. Era una advertencia, casi como un sexto sentido.
Con sus instintos sonando campanas de advertencia, Shalltear movió su vista y la fijó sobre la vieja.
Éste era un humano al que tenía que matar, no importaba qué.
Al ser golpeada por este entendimiento, Shalltear comenzó a moverse hacia ella. El hombre con la lanza bloqueó su camino.
“Muévete!”
Shalltear lo golpeó con fuerza. El cuerpo débil de un humano normal hubiera sido despedazado, pero el hombre simplemente fue arrojado lejos y no murió. No sólo eso, todavía mantuvo su espíritu de pelea.
Shalltear se concentró en la vieja como el objetivo de su hechizo.
“[Inmovilizar Especies en Masa]”
Varios de ellos vieron sus movimientos restringidos. La razón era que Shalltear consideraba que ellos serían más que suficientes para compensar sus anteriores errores.
Mientras este pensamiento le cruzaba la mente, el corazón de Shalltear se vio inundado de blanco.
Sintiendo que una porción de su mente se desvanecía. Ella no sabía lo que era. Y entonces cayó en cuenta de lo que en verdad estaba pasándole, una enorme conmoción pasó a través de ella e incluso la no-muerta Shalltear tembló de miedo.
Control mental.
Ella, una no-muerta con inmunidad absoluta a efectos de control mental, estaba siendo dominada. Shalltear furiosamente llenó su corazón, ahora casi completamente teñido de blanco, con odio. Mientras su cabeza se inundaba con incontables pensamientos sobre el peor escenario—
“KUAAAAAAAHHHH!!”
–Gritó y se resistió, con sangre cayéndole por los ojos. Este control mental intentaba ensuciarla a ella, la Guardián de Piso de la Gran Tumba Subterránea de Nazarick. Se resistió.
Pero como si ignorara la desesperada lucha de Shalltear, su conciencia continuó tiñéndose de blanco. Ya no podía darse el lujo de usar magia de teletransportación. Perder su concentración por siquiera un instante significaría caer completamente ante el efecto del hechizo.
Shalltear usó una de sus habilidades de clase y creó una ‘Jabalina Purificadora’.
Una enorme jabalina imbuida de energía sagrada que era capaz de hacer un daño significativo incluso si el usuario tenía un alineamiento malvado. Más importante aún, si la arrojaba usando MP adicional, le daba el efecto extra de nunca fallar en su objetivo.
Shalltear, mientras se resistía con toda la fuerza de su cuerpo, le lanzó una mirada asesina a la mujer que había lanzado el hechizo que la contaminaba.
Sus ojos ni siquiera reflejaron el enorme escudo con apariencia de espejo que uno de los hombres tenía al interponerse en su camino.
Entonces—la arrojó.
La jabalina voló de su mano cómo si tuviera voluntad propia.
Era un ataque reforzado por todas las habilidades que pudo permitirse con su conciencia desvaneciéndose.
Era un tiro certero, el ataque que parecía una ráfaga de luz penetró al hombre que bloqueaba su camino junto a su escudo y golpeó a la vieja.
Los dos humanos arrojando sangre y la conmoción del grupo. Ésta fue la última visión del mundo que vio Shalltear.
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